31/08/2026
EN SUSPENSO EL FUTURO DEL MANICOMIO: DUPLA CONFORMADA POR LUNÁTICO Y CÓDIGO
*Lunático reveló que problemas de salud lo obligaron a detener temporalmente su actividad, pero reconoció que existen situaciones internas que mantienen en incertidumbre la continuidad del grupo, especialmente después de que su compañero Código también decidiera poner una pausa a su actividad. Actuales campeones estatales de pareja
Por Sergio Masté
Diagonal Sport / El lado paralelo del deporte
Cancún.- “No me retiré, solamente hice una pausa”. Con esa claridad, Lunático puso fin a las especulaciones que surgieron luego de que anunciara en redes sociales que se apartaría por un tiempo de la lucha libre. Durante su participación en el programa radiofónico A Dos de Tres Caídas, conducido por Super Diagonal e Irresistible, el gladiador reconoció que atraviesa problemas de salud que requieren tratamiento y reposo, razón por la cual decidió frenar temporalmente su carrera.
“Tranquilos, que hay Lunático para rato”, afirmó el luchador, quien dejó claro que su pasión por los encordados permanece intacta. La pausa, explicó, no representa un adiós, sino la necesidad de cuidar su salud para regresar posteriormente con toda la energía.
Uno de los temas que más llamó la atención fue el futuro de El Manicomio, facción que durante aproximadamente 12 años ha formado parte de su trayectoria y que ha protagonizado memorables rivalidades y entradas cargadas de creatividad. Lunático reconoció que existen situaciones internas que mantienen en incertidumbre la continuidad del grupo, especialmente después de que su compañero Código también decidiera poner una pausa a su actividad.
La noticia, confesó, le provocó tristeza. Para Lunático, Código no es solamente un compañero de cuadrilátero, sino “el hermano que Dios me mandó”, con quien ha compartido años de batallas, campeonatos y momentos inolvidables. Ambos incluso continúan ostentando campeonatos, por lo que el futuro de esta pareja luchística permanece en el aire.
A lo largo de su carrera, Lunático también ha conocido el sabor amargo de perder la cabellera y la máscara. Recordó que solamente ha perdido la cabellera en dos ocasiones, una de ellas ante quien actualmente es conocido como Comandante Villa, en una lucha marcada por la polémica, y otra frente a Joker, en diciembre del año pasado.
Sin embargo, paradójicamente, perder la máscara terminó impulsando su personaje. Al comenzar a utilizar maquillaje, encontró una nueva identidad que conectó todavía más con el público. Su inspiración surgió de su afición por los villanos de cómics y películas, especialmente Batman, Joker y personajes del cine de terror como Pennywise.
DEL RING AL SALÓN DE ENTRENAMIENTO
Mientras su carrera como luchador atraviesa esta pausa obligada, Lunático encontró una nueva manera de mantenerse cerca de la lucha libre: enseñar.
Hace aproximadamente un año comenzó a involucrarse en una escuela que originalmente surgió como cursos de verano. Lo que comenzó como un apoyo ocasional terminó convirtiéndose en un proyecto formal denominado Proyecto Cero, donde actualmente transmite las bases de la lucha libre a jóvenes interesados en incursionar en este deporte.
Su filosofía es sencilla: no pretende enseñarles todo, sino entregarles las bases para que ellos decidan hasta dónde quieren llegar.
“Yo no te voy a enseñar a luchar, te voy a enseñar las bases de lucha libre y depende de ti si sigues o no”, explicó.
La enseñanza tiene para él un significado especial. Recordó las palabras de su maestro, Enrique Mena, quien le inculcó que la lucha libre no debía entenderse solamente como competencia, sino como una forma de compartir conocimientos.
Con orgullo, Lunático reconoció que ya ha visto a uno de sus antiguos alumnos subir a un ring profesional, experiencia que calificó como una enorme satisfacción.
Actualmente, Proyecto Cero trabaja en la Arena Colonos, detrás del Estadio Cancún 86, con entrenamientos los lunes, miércoles y jueves de 18:00 a 20:00 horas. El proyecto está abierto a jóvenes, mujeres y adultos que realmente tengan pasión por la lucha libre.
Lunático también hizo énfasis en que nadie debe llegar al deporte solamente por presión familiar o por la ilusión de debutar rápidamente. En tiempos donde las redes sociales generan expectativas inmediatas, recordó que convertirse en luchador requiere disciplina, resistencia, preparación y, sobre todo, amor por la profesión.
“TODAVÍA ME DAN NERVIOS”
Aunque lleva años arriba de los cuadriláteros, Lunático confesó que cada presentación continúa provocándole nervios.
Recordó que en sus inicios era una persona muy callada y con miedo escénico, al grado de tomar clases de actuación teatral para superar esa barrera. Hoy, antes de subir al ring, mantiene un ritual: llega con su maleta, se prepara, espera el momento y, cuando suena su música, vuelve a sentir aquella emoción de sus primeros combates.
Porque detrás del maquillaje, las máscaras, las rivalidades y las locuras del Manicomio existe un luchador que todavía siente respeto por el público y por el escenario.
Por ahora, Lunático se aleja temporalmente de los encordados para atender su salud, pero su historia está lejos de terminar. Mientras el futuro del Manicomio permanece en suspenso, él ya encontró otra manera de mantenerse dentro de la lucha libre: formando a quienes algún día podrían ocupar su lugar.
Y como él mismo advirtió: hay Lunático para rato.
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