25/05/2026
El día de ayer bajó el telón de la Olimpiada Nacional CONADE 2026. Una justa que para muchos es un sueño inalcanzable y para unos cuantos una realidad tangible; un honor reservado solo para aquellos que poseen una fe inquebrantable en sí mismos. Para los que se atreven a desafiar sus propios límites día con día, templando el carácter bajo el sol implacable, la lluvia persistente, el frío calador y el dolor que purifica.
Hoy aplaudimos con profundo orgullo a los cinco atletas que dignificaron nuestros colores y los del estado, y que llevaron consigo el aliento, el sacrificio y las esperanzas de todos los que hemos caminado a su lado en este largo proceso.
Emiliano: ejecutaste una carrera magistral en el relevo 4x400 mixto. Con gallardía y madurez, demostraste que perteneces al Olimpo de los grandes.
Denis: devoraste los 100 metros deteniendo el cronómetro en menos de 13 segundos; una auténtica gacela cuya genialidad quedó de manifiesto en el relevo 4x100 femenil. Tu épica remontada nos devolvió la ventaja en una prueba que nos desbordó las emociones y que, con un guiño del destino, nos dejó una espina clavada que solo el tiempo habrá de retirar.
Nina: en tu debut en esta magna justa estuviste soberbia. Has probado ya el fuego de la alta competencia y asimilado lo que significa la grandeza. No nos cabe duda de que tu nombre será una constante en este escenario año con año.
Alison: cobijada por tu madurez deportiva y portando como estandarte ese temple inquebrantable que te caracteriza, te plantaste con autoridad en la línea de sentencia para obsequiarnos, una vez más, ejecuciones memorables llenas de dramatismo y pasión.
Y para clausurar la jornada, sellamos la historia con un broche de bronce. Karlita junto a tu Entrenador Jorge Reyes : la gloria materializada en medalla finalmente llegó. Fue una travesía de templanza a lo largo de seis intentos memorables; fuiste de menos a más, ascendiendo con la mística y el coraje que definen a los verdaderos campeones. Nos diste una cátedra de vida: que el último suspiro cuenta, que el lanzamiento final es el definitivo y que unos cuantos centímetros es la frontera entre la historia y la eternidad.
Como bien se ha dicho, estos días configuraron una novela de pasiones desbordadas. Una trama donde reímos y lloramos con la misma intensidad; donde habitamos la cúspide de la alegría y el abismo de la tristeza; días donde el pecho amenazaba con estallar a mil latidos por hora y donde también aprendimos de la amargura del revés.
La historia ha quedado escrita, pero el tiempo no se detiene. Hoy es el día uno para trazar el sendero rumbo a la Olimpiada Nacional 2027. La arena está lista de nuevo. Y tú, ¿asumirás el protagonismo de la historia o te sentarás a ver cómo otros la escriben?