25/05/2026
⚽♟️ Vivimos en un mundo donde un estadio lleno para un partido de fútbol puede paralizar ciudades enteras, mover millones de personas, generar contratos millonarios y convertirse en noticia mundial durante semanas. Y no está mal… el fútbol despierta pasión, identidad, emoción y unión.
Pero entonces surge una pregunta importante:
¿Por qué un deporte como el ajedrez, que desarrolla la mente, fortalece el pensamiento crítico y enseña valores para toda la vida, recibe tan poco apoyo en comparación?
El ajedrez no solo es un juego.
Es una herramienta educativa.
Es una escuela de vida.
Cada partida enseña a pensar antes de actuar.
A controlar impulsos.
A aceptar errores y aprender de ellos.
A analizar consecuencias.
A tener paciencia, disciplina y visión.
Mientras muchos deportes entrenan el cuerpo, el ajedrez entrena algo igual de importante: la mente y el carácter.
En un mundo donde cada vez cuesta más concentrarse, donde las decisiones impulsivas dominan y donde cuestionar, analizar y reflexionar parece ir desapareciendo… el ajedrez debería ocupar un lugar mucho más importante en nuestra sociedad.
Y aun así, muchas veces los torneos sobreviven con pocos recursos, los talentos avanzan sin patrocinio y miles de niñas, niños y jóvenes que podrían transformar su vida gracias al ajedrez no tienen acceso a él.
Imaginen por un momento qué pasaría si el ajedrez recibiera una fracción del apoyo que recibe el fútbol.
Más espacios educativos.
Más jóvenes desarrollando habilidades mentales.
Más pensamiento estratégico.
Más disciplina.
Más cultura de paz.
El fútbol mueve masas.
El ajedrez puede mover mentes.
Y quizá el verdadero cambio comienza cuando entendemos que apoyar el ajedrez no es solo apoyar un deporte…
es apostar por una sociedad que piense mejor antes de actuar. ♟️✨
Ana Paty Peralta Instituto de la Cultura Física y Deporte de Benito Juárez Comisión del Deporte de Quintana Roo Alejandro Luna Lopez