21/03/2026
Hace años, en una entrevista, se contó en Reader’s Digest una anécdota muy reveladora sobre Chuck Norris: estaba sentado tranquilamente en un bar cuando un hombre entró, se le quedó viendo y le dijo: “Estás en mi lugar. Muévete”. Norris, sin hacer ningún drama, simplemente tomó su bebida y se cambió de asiento.
Cuando el sujeto se sentó y lo miró bien, lo reconoció: “Oye, ¿tú eres Chuck Norris, verdad? Pudiste haberme pateado el trasero si hubieras querido. ¿Por qué no lo hiciste?”. Norris respondió: “¿Y qué habría ganado con eso?”.
Más tarde comentó que de esa situación no sacó una pelea, sino un nuevo admirador y un nuevo amigo.
Para mí, esa historia refleja muy bien el verdadero espíritu marcial: tener la capacidad de pelear, pero elegir la vía inteligente y controlar el ego.
Antes de convertirse en un ícono del cine de acción, Chuck Norris ya era un artista marcial de altísimo nivel. Durante su servicio en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, cuando fue destinado a Corea del Sur, comenzó a entrenar Tang Soo Do y otras disciplinas, alcanzando grados avanzados y forjando la base de su carrera marcial.
En los años 60, Norris no solo competía: dominaba el circuito. Ganó el título de campeón profesional de karate en peso medio en 1968 y mantuvo ese campeonato durante seis años consecutivos, enfrentándose y venciendo a algunos de los mejores peleadores de su época.
Su estilo se caracterizaba por la disciplina, la precisión y una efectividad contundente en combate real, lo que le dio una reputación sólida más allá del show.
Con el tiempo creó su propio sistema: Chun K*k Do (hoy conocido como Chuck Norris System), una síntesis de diferentes artes marciales que no solo se centra en la técnica, sino también en la formación del carácter, los valores y el código ético del practicante.
En el mundo del espectáculo, Chuck Norris llegó a protagonizar varias decenas de películas, consolidándose entre finales de los años 70 y los 90 como uno de los grandes referentes del cine de acción.
Su primera aparición en Hollywood fue como guardaespaldas en The Wrecking Crew, una película de espías y comedia protagonizada por Dean Martin estrenada a finales de los 60, donde su papel fue muy pequeño, prácticamente como extra.
Su verdadero salto llegó en 1972 con Way of the Dragon, donde se enfrentó a Bruce Lee en una de las peleas más icónicas de la historia del cine marcial.
A partir de ahí vinieron títulos como The Octagon, Missing in Action, Delta Force, Lone Wolf McQuade y otros clásicos que marcaron a toda una generación de aficionados a las artes marciales y al cine de acción.
En televisión, se volvió una leyenda con la serie Walker, Texas Ranger, que se emitió durante ocho temporadas y superó los 200 episodios al aire.
Para muchos de nosotros, Chuck Norris fue una inspiración, un modelo de disciplina y fortaleza.
D. E. P. Chuck Norris.