05/05/2026
La semana pasada tuvimos la oportunidad de vivir algo que va mucho más allá de cualquier actividad del club.
Visitamos una casa hogar llamada “Manos que Sanan”. Fuimos con la intención de llevar juguetes, ropa… pero, sobre todo, de compartir un poco de alegría. Y la realidad es que regresamos llevándonos mucho más de lo que dejamos.
Conocimos a niños increíbles. Niños que, a pesar de las adversidades, te reciben con una sonrisa genuina, con una alegría difícil de explicar. También tuvimos la oportunidad de conversar con sus mamitas, que están todos los días, sosteniendo, luchando y acompañando con una fuerza que impone respeto.
Y también conocimos a Erika, quien lidera este lugar con una entrega admirable.
De esas personas que sin esperar nada a cambio no solo ayuda, sino que transforma realidades todos los días.
Nos regalaron risas, momentos sencillos y la oportunidad de compartir algo distinto: que los niños vivieran la experiencia de copilotear carros, jugar con ellos y que por un momento simplemente se olvidaran de todo y fueran niños.
Gracias por recordarnos lo que realmente importa.