24/10/2021
-Cuando mi instructor me repite: ' Endereza tus hombros y abre tu pecho!" No solo me enseña a tener una buena posición. Me enseña que en la vida siempre hay que caminar recto y enfrentar los problemas con la cabeza alta.
-Cuando mi instructor me pide que baje mis piernas y las mantenga muy cerca del caballo, me enseña que en la vida no se admiten distracciones y que se necesita poco para desviar de su camino.
-Cuando mi instructor me dice ′′Demasiada mano, no te aferres a las riendas!" Me enseña a dar y no a tomar, respetando al máximo a los demás.
- Cuando pone la voz profunda y me repite infinitamente: '' Mira hacia adelante en la dirección donde quieres ir!" Me enseña la importancia de fijarse metas y nunca perderlas de vista para darse cuenta.
- Cuando pido pasar al ritmo o al movimiento superior y mi instructor dice que no estoy listo, me enseña que en la vida siempre hay que respetar su ritmo y nunca quemar los pasos.
-Cuando decaigo y vuelvo aprendo q siempre hay reveses y momentos en los que uno se emociona, pero lo importante es levantarse más decidido que antes.
- Si aguanto el aliento y me dice bromeando '' Respira! Estás morada/o!" Entiendo que hay que dejar pasar las emociones para deshacerse de ellas.
Y si al finalizar la clase estoy contento con el trabajo realizado, mi instructor me dice "Bravo, agradece a tu maestro, el caballo"
- Ahora, ustedes que miran pasar un jinete/amazona montado, piensan que montar a caballo no es deporte y yo les digo: Estoy de acuerdo con ustedes
- Montar a caballo no es solo un deporte. Es una gran lección de vida.
El texto es de Maria Grazia Pispico, escrito en italiano y traducido al español por Marie Marie-Claude Bouillon