29/12/2021
Historia del alma
El caballo se detiene frente al paciente. Con la caricia que le prodiga, el caballo avanza unos pasos más hasta darle la espalda. En el suelo, justo en frente de nosotros, se encuentran las gamarras que suelo dejar ahí, para tenerlas a la mano, en caso de ser necesario.
Otro caballo, más oscuro, se acerca sigilosamente y se detiene, también, frente a nosotros. No espera ninguna caricia. Toma con los dientes una gamarra y la avienta hacia el caballo blanco que se encuentra delante de él. Al no obtener ninguna reacción, toma otra gamarra del suelo y repite la misma acción. Con este segundo intento, el caballo blanco voltea de reojo y decide alejarse arrastrando las piernas dejando un zurco dentro de la tierra húmeda. Para mí, la escena está clara. Mi rol consiste en ayudar al paciente en identificarla. Le cuestiono, al joven de 'a caballo' sobre lo que acaba de suceder.
Su rostro muestra cierto asombro: no son cosas que suelen hacer los caballos. Le explico que no lo son, sino que los caballos, en este tipo de sesiones, enseñan algo que leen en la cámara secreta de nuestro corazón. Mientras intenta atar cabos, el segundo caballo se acerca de nuevo al blanco y al no recibir, por segunda vez, ninguna reacción, éste se deja caer sobre el piso.
A la pregunta 'con cuál caballo te sientes más afín', el responde sin dudar" el blanco". Entonces, indago de nuevo, 'qué podría significar el otro caballo?' Una pequeña lágrima se asoma en los ojos del paciente. Retrocediendo despacito, con la intención de dejarlo a solas con su historia secreta, le sigo cuestionando. 'Qué quiso decirte al aventar las gamarras y qué respuesta recibió de tu caballo?'
El paciente se arrodilla y su mano acaricia suavemente el cuello del caballo acostado. Las palabras murmuradas tienen un efecto inmediato: el caballo decide ponerse de pie sin quitar de vista al paciente y al caballo blanco que se encuentran en la misma dirección. Algo mágico sucede, como siempre, cuando afloran los verdaderos sentimientos. El caballo blanco se voltea y se acerca, de frente y por vez primera, hacia el otro caballo.
No me corrreponde contar los detalles. El corazón tiene sus razones. Lo importante es compartir que los menesteres del alma, serán escuchadas y mostradas de forma única por los caballos, permitiendo ver y elegir, un desenlace que es, rara vez, lo que dicta la mente. Iluminar el alma y callar el ego, esto es el trabajo profundo que los caballos nos invitan a hacer dejando que el final de la historia sea, siempre, real y auténtica.
Tanja netscher