10/09/2025
Cuando haces ejercicio, tus músculos pasan por varios procesos:
1. Contracción muscular:
Las fibras musculares se activan gracias a impulsos eléctricos que envía tu cerebro a través de los nervios. Esto hace que la proteína actina y miosina se deslicen entre sí, provocando la contracción.
2. Microrroturas en las fibras:
Durante el esfuerzo, especialmente en ejercicios de fuerza, las fibras musculares sufren pequeñas rupturas microscópicas. Estas no son dañinas, al contrario: son necesarias para el crecimiento.
3. Recuperación y reparación:
Después del entrenamiento, el cuerpo repara esas microlesiones usando proteínas. Este proceso fortalece las fibras, haciéndolas más gruesas y resistentes.
4. Aumento del flujo sanguíneo:
El corazón bombea más rápido y llega más oxígeno y nutrientes a los músculos, mejorando su rendimiento y recuperación.
5. Producción de ácido láctico:
Si el esfuerzo es intenso y falta oxígeno, el cuerpo produce ácido láctico. Esto provoca la sensación de ardor, pero desaparece con el descanso.
6. Adaptación:
Con el tiempo, tus músculos se vuelven más fuertes, con mayor resistencia y mejor coordinación.
👉 En resumen: el ejercicio rompe y reconstruye fibras musculares, mejora la circulación y hace que tus músculos se adapten, crezcan y se fortalezcan.