28/05/2026
Így is lehet...
💖🔥 Jannik Sinner compró discretamente todas las antiguas canchas de tenis de San Candido, donde entrenaba de niño en condiciones muy humildes. En lugar de demolerlas, transformó silenciosamente el lugar en un centro de entrenamiento gratuito y totalmente equipado, con canchas cubiertas y al aire libre, además de un área de acondicionamiento físico para niños con dificultades económicas pero que comparten la misma pasión por el tenis. El campeón italiano rechazó aparecer en la inauguración y no permitió que su nombre o imagen fueran utilizados en ningún lugar del recinto. En la entrada, solo hay un pequeño cartel de madera con una sencilla frase grabada: "Solo estoy devolviendo a este lugar lo que me dio."