04/04/2016
Cada uno de todos estos juegos, al igual que el enchute, los yaxes, el huevo y la cuchara o para los que solo necesitábamos nuestro cuerpo como: las estatuas, bola de nieve, fusilado, las ollas, las escondidas, etcétera, encostalados, hula hula, etcétera, consiguieron e hicieron de nuestros primeros años la mejor época.
Si bien es cierto, conforme crecemos las cosas cambian a nuestro alrededor; familia, lugares, costumbres, amigos. Se suele decir que nada es para siempre, pero no es cierto, sí que hay cosas a las que damos un valor especial, cosas que nos definen, que forman parte de quienes somos y que nos acompañarán siempre.
Algunas de esas cosas son todos esos juegos, que hoy son una bonita tradición que deberíamos disfrutar cada vez que podamos, tratando de nunca olvidar ese niño que todos llevamos dentro.