12/03/2018
Hoy les comparto una pequeña descripción de las arcillas más utilizadas en cosmética.
Arcilla Blanca o Caolín
Es muy rica en calcio, de allí su color blanco, pero en su composición también son abundantes el magnesio, el Zinc y el silicio. Es la arcilla que menos acción exfoliante ejerce sobre la piel, por lo tanto, está especialmente recomendada en el tratamiento de pieles sencibles, secas, envejecidas o con líneas de expresión marcadas.
Arcilla verde o montmorillonita
Es una arcilla muy rica en clorofila, de ahí su característico color verde, rica en elementos minerales antioxidantes fundamentalmente, selenio, cobre y manganeso.
Muy absorbente, por consiguiente, es la que más poder de exfoliación y arrastre posee así que va fenomenal para la piel grasa y problemas leves de acné ya que en casos severos siempre debes consultar a un dermatólogo y seguir sus indicaciones.
Arcilla roja
Es muy abundante en la naturaleza, posee un mayor contenido de óxidos de hierro, que le dan ese peculiar tono rojizo. También contiene silicato de aluminio y silicato de magnesio, es un remedio eficaz para estimular el riego sanguíneo, al favorecer el flujo de sangre. Si la combinas con aceites vegetales y esenciales su acción es todavía más eficaz. Recomendable para las pieles mixtas con moderada tendencia grasa, ya que reseca mucho menos que la arcilla verde.
Arcilla Rosa
Es una mezcla entre la roja y blanca por lo tanto es rica en óxido de hierro, sílice y minerales que le confieren propiedades astringentes, ideales para una exfoliación facial y corporal recomendada en todo tipo de piel.
Una forma de reforzar las propiedades de las arcillas es exponerlas a los rayos del sol durante unos minutos antes de su aplicación.