07/01/2025
¡Feliz año nuevo para todos! Espero que el 2025 traiga bendiciones, aprendizajes y crecimiento personal. En mi caso, me llena de alegría compartir que he obtenido mi 4to Dan Kukkiwon.
Para quienes no lo saben, el Kukkiwon es la sede mundial del Taekwondo, la institución oficial que regula este arte marcial en todo el mundo y la academia nacional de Corea del Sur. Según las estadísticas del sistema TCON, solo 11 personas en Guatemala estamos registradas con este grado. Aunque debí obtenerlo hace algunos años, creo firmemente que todo llega en su momento preciso.
No es un secreto para nadie (ni para mis alumnos, sus papás y amigos más cercanos) que el año pasado, la Federación Nacional rompió relaciones conmigo. Esto se debe a que ellos no comparten el hecho de que represento a Kombat Taekwondo en Guatemala. Es una lástima, ya que podríamos trabajar juntos para brindar mejores oportunidades a nuestros atletas.
Kombat Taekwondo es una modalidad distinta que abre puertas a quienes buscan más contacto o desean continuar su desarrollo profesional después de su carrera en el circuito olímpico o sistema de competencia en otras modalidades de TKD. Como amante del Taekwondo en su totalidad, decidí seguir creciendo por mi cuenta, tomando cursos internacionales y contactando a maestros autorizados del Kukkiwon. Ellos realizaron mi examen, hicieron los trámites correspondientes y corrigieron errores en mi registro; mi nombre estaba mal escrito en danes anteriores. Les agradezco muchísimo y espero poder seguir aprendiendo con ellos.
Me sometí a un examen exigente, donde tuve que profundizar en la historia del Taekwondo, leer libros y comprender conceptos que en el ámbito deportivo suelen pasarse por alto. Puse en práctica el Bunhae, comprendí y experimenté la verdadera esencia del Poomsae y su importancia como parte fundamental del arte marcial. El Taekwondo es un arte marcial completo que tiene más técnicas de mano que de pie, algo que en el deporte que la mayoría conoce, no se ve por la predominancia de las patadas. Esto comprueba que uno puede obtener sus danes fuera de la Federación con el procedimiento correcto. Kukkiwon es una entidad independiente a la WT. Una se encarga de regular el arte marcial, y la otra de la competición dentro del Circuito Olímpico. Es cuestión de localizar a un maestro autorizado y con valores correctos que lo pueda examinar a uno bajo la normas y permisos del Kukkiwon. ¡Sí los hay! El que busca encuentra y el que quiere lograr sus metas, las logra.
Este proceso me ha hecho crecer como persona y como maestra, brindándome un enfoque más amplio a mis alumnos. Con más razón, en cuanto a lo deportivo, me inclino 100% por la modalidad de Kombat Taekwondo, con la esperanza de contribuir a su desarrollo en Guatemala.
Sobre principios y crecimiento, siempre he sido una persona que rechaza la manipulación, la corrupción, la mentira y las amenazas. La educación verdadera y el crecimiento profesional son derechos que nadie tiene derecho a limitar u obstruir. Quienes lo hacen no tienen integridad (2do valor del Taekwondo).
No quiero que este mensaje se perciba como soberbia, porque no soy un ser especial ni un superhumano. Pero sí soy alguien que busca crecer todos los días y ser ejemplo para las personas que confían en mí. Y más en un mundo donde la ignorancia es una herramienta de manipulación.
En algún momento, cuando me gradué de la universidad, dije que no volvería a estudiar. Pero mi espíritu indomable me llevó a seguir aprendiendo. Hoy, llevo dos diplomados, cursos de historia del arte, seminarios y entrenamientos en otras artes marciales (de las cuales aún tengo mucho que aprender), hablo 4 idiomas y actualmente estoy aprendiendo un quinto. Todo esto ha enriquecido mi visión del Taekwondo y de la vida.
El aprendizaje es un ciclo sin fin, y el crecimiento es una decisión personal. Hay quienes se conforman con vivir bajo sistemas autoritarios y manipulados porque es más fácil, pero eso solo los limita. Las oportunidades de desarrollo están ahí para quienes las buscan y trabajan por ellas. Nada es gratis, y lo bueno cuesta trabajo.