28/05/2026
Sé que cuando llevas un tiempo orando y no ves respuesta te entra la duda, cuestionas por qué, piensas en desistir y dejar de confiar.
La espera no es fácil, pero tiene un propósito, cuando Dios no cambia la situación externa está buscando transformar nuestro interior. Aunque a veces su silencio pueda parecer abandono, es en realidad un llamado, al silencio interior, a acercarnos a Él, a escuchar cuál es su voluntad.
Dios siempre responde. No siempre como queremos, pero ten la certeza que lo que responda es lo mejor para ti. Las oraciones que responde más pronto son las de confianza, las que ponemos todo en sus manos.
¿Algunas respuestas tardan? Sí, pero a veces somos nosotros los que tardamos en estar listos para recibir lo que tiene para nosotros.
Ora con confianza, sin desistir. Pide su luz para conocer cuál es su voluntad y tu parte. Cree y agradece. Y prepárate para recibir por Dios siempre sorprende y para Él todas las cosas son posibles.