21/07/2024
Hace años viví en Sevilla y acostumbraba a correr en llano. Fue una época para descubrir carreras largas y con poco desnivel.
Recuerdo en 2017 lo que me quemaron las piernas corriendo 71km llanos desde Sevilla a la Aldea de El Rocío, en algo más de 5 horas y media.
Ahora, viviendo a pie de montaña desde 2019, las pruebas “corredoras” las tenía completamente abandonadas.
Pero este año, para cerrar temporada, tocan 100km y 2000m+ por terrenos que se puede correr muy bien. Va a doler.
Esta semana ha sido la primera de bloque específico, pero realmente desde noviembre de 2023, he prestado especial atención al entrenamiento “de correr” y no sólo al de “montaña”.
Es importante atender a las demandas específicas de las pruebas que afrontas y anticiparte con tiempo suficiente (y además partir de la base y experiencia adecuada).
Esta semana, contento.
104km con menos desnivel del habitual, con tirada más larga de casi 43km (más fuerza y movilidad…y respetar recuperación entre sesiones, vital).
En total algo menos de 10 horas (sin contar fuerza, ni movilidad).
¿Mucho? ¿Poco?
Depende de con qué lo compares, claro. Para mí, suficiente.
Buenas sensaciones en corto plazo. Físicas, mentales y sociales. Hoy domingo realmente estoy como una rosa.
¿Sostenible a medio y largo plazo?
Veremos. Iremos ajustando lo que sea necesario.
La clave siempre será la continuidad y evitar estirar el chicle hasta que se rompa.
Para ello toca tirar de:
Humildad.
Realidad.
Responsabilidad.
Autocompasión.
Saber decir que no.
Y así vamos haciendo el camino de la ultradistancia.