19/01/2026
Malheureusement dans une société ou l’immédiateté et le résultat ( numérique) sont prépondérants, le bon travail qui portera ses fruits dans quelques années n’est pas valorisé : et cela est néfaste pour les enfants mais aussi pour l’investissement et la motivation des « bons » educateurs - meme quand on sait qu’on fait du bon travail, il est difficile de garder la même motivation si aucun retour positif ne nous est fait…
En el fútbol formativo existe una realidad que pocas veces se quiere reconocer.
Hay entrenadores que no saben enseñar ni formar, pero cuentan con niños con talento innato que, por su calidad natural, resuelven los partidos y maquillan las carencias del trabajo diario.
Los resultados llegan, se gana, y desde afuera parece que todo funciona, cuando en realidad el proceso es débil y depende únicamente de individualidades.
El talento natural tapa errores, desorden y falta de metodología, pero tarde o temprano esa base frágil se termina notando.
Por otro lado, existen formadores con una excelente metodología, planificación y vocación, que no siempre disponen de niños talentosos o motivados.
Muchos trabajan incluso con chicos que están en la cancha por obligación de sus padres, sin pasión real por el fútbol.
Aun así, estos entrenadores siembran valores, enseñan fundamentos, crean hábitos y construyen procesos a largo plazo, aunque los resultados no sean inmediatos.
Esa es la gran injusticia del fútbol base no siempre se reconoce al que mejor enseña, sino al que más gana.
Sin embargo, a largo plazo, el verdadero impacto lo dejan quienes forman personas y jugadores, no quienes solo se apoyan en el talento innato para sobrevivir.
Prof. Jaime Reyes