15/01/2016
Lucile Brokaw on Long Island Beach, 1933. Martin Munkacsi.
Lucile Brokaw, modelo en esta fotografía, era la hija de un deportista de la alta sociedad, el patinador olímpico Irving Brokaw.
Mientras esperaba en la playa para hacer las fotos, Lucile se envolvió temblando en la capa de gasa. Carmel Snow (editora de Harper’s Bazaar) presente en la sesión, estaba empezando a desesperarse: el fotógrafo no hablaba ni una palabra de inglés y a su asistente le costaba una eternidad traducir sus palabras.
Entonces, el fotógrafo comenzó a hacer "gestos salvajes" con los brazos. '¿Qué es lo que quiere?' se preguntó Carmel, pero Lucile lo entendió, y empezó a correr hacia él.
En ese momento, Martin Munkácsi tomó la foto que significaría un hito tanto para su carrera, como para la historia de la fotografía de moda, ya que hasta entonces la moda se retrataba en estudio, con modelos posando sin naturalidad.
"Esto nunca se ha hecho antes", escribió Carmel Snow. Esta fue la primera gran innovación que se planteó para Harper’s Bazaar.
La imagen de Munkácsi destila la esencia y la clase de lo deportivo, una joven estadounidense de mente abierta que se convirtió en referente de una generación de mujeres jóvenes, y con la que tanto Katharine Hepburn como Jean Harlow, se sintieron representadas. Se transmitió una idea de impulsividad e informalidad, como si en cualquier momento, una mujer pudiera ser ella misma, con naturalidad viviendo libremente su vida.
"ABOUT FASHION" exposición sobre fotografía de moda histórica, hasta el 31 de enero.