30/08/2026
Hay una razón por la que me gusta tanto este movimiento y no es solamente porque sea sencillo.
Las pantorrillas tienen un papel muy importante en el retorno venoso: cada vez que contraes y relajas esta musculatura, ayudas al movimiento de la sangre desde las piernas hacia arriba.
Por eso, si pasas muchas horas sentado o de pie, mover los tobillos y activar las pantorrillas puede ser especialmente interesante.
Pero hay algo más.
El movimiento también aporta información sensorial a tu sistema nervioso.
Notas el apoyo de los pies.
El desplazamiento de tu peso.
El equilibrio.
La contracción y relajación de la musculatura.
Y ahí volvemos a la propiocepción: aprender a percibir dónde está tu cuerpo y cómo se está moviendo.
Además, cuando haces el movimiento de forma lenta y lo acompañas de una respiración tranquila, puedes convertirlo en un pequeño momento para bajar el ritmo.
Y esto es importante: no necesitas esperar a la noche para cuidar tu cuerpo.
Puedes hacerlo durante el día, mientras trabajas, después de estar muchas horas sentado, al levantarte o simplemente cuando notes las piernas pesadas.
Y quizá esa sea la idea que quiero que te lleves:
No necesitas hacer cosas complicadas para empezar a escuchar y cuidar tu cuerpo.
A veces puedes empezar simplemente por tus pies. 💙
👉 Guárdalo para probarlo esta noche y cuéntame qué notas.