13/10/2020
CRÓNICA II RALLYE 100 MILLAS (LA ESPINA)
Rallye para olvidar y, final para recordar y AGRADECER
(Francisco Martínez – Adrián Fueyo y Manuel Alperi – Eduardo Somiedo)
La previa del Rallye ya hacía presagiar que no sería un Rallye fácil. Después del Rallye Jovellanos donde el coche acabó con problemas en las sondas, tocaba reparar. Los 15 días que había entre un rallye y otro, se parecían cortos. Reparación por aquí, ahora falla por allí , solucionamos esto, ahora falla por esto otro y, llegamos al viernes 9 de octubre donde parece que todo va bien. Se sale a probar y, una sonda que no marca y la otra sonda que va mal. Se intenta reparar y, ya a altas horas de la noche se ve que una sonda no funciona y, la otra da errores de unos 15 metros cada kilómetro. Consecuencia... así no se puede salir al rallye. Solución... vamos a ir con el Visa Gti y, a ver si la organización nos deja salir con él.
El pasado sábado, 10 de octubre de 2020, el equipo de Manzana Rallye Clásicos se desplazaba a la Espina para participar en el II Rallye 100 Millas.
El rallye constaba de 187,48 kilómetros, de los cuales 136,10 eran de tramos cronometrados repartidos en dos secciones con tres tramos cada una.
La primera sección daba comienzo a las 11:00 horas para enfrentarnos a tres tramos, el primero “El Rodical” de 22,980 kilómetros, el segundo tramo “Fastias” de 33,390 kilómetros y, se cerraba la primera sección con el tramo de “Biescas” de 18,700 kilómetros, para a las 11:30 horas llegar al reagrupamiento, de 45 minutos, que se realizaría en la Espina.
En esta primera sección tuvimos de todo, en el primer tramo salimos a hacernos al cambio de coche, por los motivos que ya explicamos. Todo estaba resultando bastante bien, hasta los últimos 3,5 kilómetros, ya que en una viñeta que para nosotros no estaba bastante clara, nos hace cambiar metros y, nos lleva a la pérdida de unos 15 puntos de penalización. En el segundo tramo y después de 14 kilómetros marcando tiempos con los mejores, nos encontramos con que en el kilómetro 14,400 hay un cambio de media sin referencia y, no hay más referencias hasta el kilómetro 18,256. Pero date, sobre el kilómetro 14,200 nos encontramos con que la carretera principal gira a la izquierda y de-frente sale otra carretera. Como no hay viñeta, seguimos carretera principal y “equivocación”. Nos damos cuenta y damos la vuelta, pero con los metros mal y, aunque intentamos corregir sin referencia y, sumado al cambio de media que había sin referencia, nos hace hacer 4 kilómetros totalmente mal hasta llegar a la siguiente referencia. De ahí a final de tramo volvemos a marcar tiempos de los de cabeza. Total de la perdida en esos 4 kilómetros 81 puntos. Comentar que fueron varios equipos a los que les pasó esto, y a otros les hizo dudar y tuvieron la fortuna de acertar con la decisión. A un participante que se lo dijo a la organización, se le respondió que para ellos entendían que la carretera principal era la otra y, que además los que lo conocen sabían que para seguir por el tramo era seguir recto, los que no lo conocemos lo tenemos que adivinar, ufff!!!.
Y llegamos al tramo de “Biescas”, tramo que cambia el devenir del Rallye, pues después de unos 6 kilómetros de tramo nos encontramos que cazamos a los seis coches que nos precedían. ¿Motivo? Unos lugareños llevaban su rebaño de vacas a pastar a una finca y, colapsaban totalmente la carretera llegando a juntarnos 11 coches. Una vez retiradas de la carretera, reanudamos la marcha pero con una buena minutada de retraso. Consecuencia los 11 primeros dorsales del rallye caemos a la cola de la clasificación y, sin ninguna opción de recuperar, pues a nosotros por ejemplo, nos cae una penalización de 1795 puntos. Una pena pues hasta el incidente estábamos marcando uno de los mejores cronos de todos los participantes.
Llegamos al reagrupamiento para reponer fuerzas y analizar un poco la situación de si merece la pena seguir en el rallye o no, charla con los compañeros y al final decidimos salir para ir probando cosas.
A las 14:15 horas es la salida del reagrupamiento y, nos dirigimos al tramo 4 “Linares”; tramo fatídico para nosotros ya que sobre el kilómetro doce en una curva a izquierdas, la trasera nos quiere adelantar haciendo un semitrompo y, librando el accidente por la pericia del conductor. Susto monumental, pero seguimos la marcha y, de repente nos empieza a entrar en el habitáculo un fuerte olor a gasolina. Lo estábamos comentando, cuando en otra curva de izquierdas se nos vuelve a escapar la culera del coche haciendo otro semitrompo y, volviendo a librar por los pelos del accidente, dándonos cuenta que la aguja de la gasolina nos bajaba de algo más de medio depósito a la reserva. Paramos inmediatamente y, vemos que se nos había roto el manguito que une el depósito de la gasolina con el filtro y nos estaba tirando toda la gasolina sobre la rueda trasera derecha, dejándonos sin gasolina. Final de este accidentado rallye para nosotros.
Llega el momento de pelearse con el seguro al que llamamos para que nos mandase una grúa, que si aquí no nos consta de que tenga póliza con nosotros, que si rollos paca que si rollos palla, que mandame una foto de la póliza, que si yo no se lo puedo solucionar, que esperen ustedes a el martes que trabajan las de la oficina, que si llame usted a una grúa y la paga y, luego ya tramitaremos para devolverle el dinero, etc, etc.
Y es aquí, después de más de 45 minutos, cuando nos ocurre lo más positivo del día, pues en sentido contrario del tramo aparecen dos equipos: el coche número 3 de “Panchovilla” Francisco Martínez – Adrián Fueyo y, el coche número 5 de “Asturclassic” Manuel Alperi – Eduardo Somiedo, que habían abandonado, ya que el coche de “Panchovilla” había tenido una ligera salida de pista y el coche de “Asturclassic” había parado a ayudarles a salir de la cuneta con la consiguiente perdida de tiempo, con lo cual habían decidido abandonar. Los dos coches paran a interesarse por lo que nos había pasado y, se ponen manos a la obra para intentar ayudarnos a solucionar el problema. Después de una primera reparación de emergencia para intentar llevar el coche por lo menos hasta una población, nos escoltan para intentar llegar hasta Salas. Llegamos a duras p***s, pues se vuelve a reprodrucir la avería, teniendo que parar nada más pasar la fábrica de Danone.
Es allí donde vuelven a mostrarnos su compañerismo y amistad Manuel, Eduardo, Francisco y Adrian, pues se detienen con nosotros y, no dudan en volver a intentar reparar el vehículo. Así que con un gato hidráulico de Manuel, coche arriba y no dudan en tirarse debajo del coche Eduardo y Fran y, todos aportando lo que podíamos, consiguieron cortar un macarrón para poder sustituir el roto, poniendo uno directo para así por lo menos, intentar poder llegar a casa con el coche.
Desde el equipo Manzana Rallye Clásicos, queremos AGRADECER públicamente a los equipos MANUEL ALPERI- EDUARDO SOMIEDO y FRANCISCO MARTÍNEZ – ADRIAN FUEYO su ayuda y compañerismo y, que gracias a ellos conseguimos regresar a casa con el coche.
MUCHAS GRACIAS