03/08/2026
La arena se apaga, pero la huella se queda.
Hay veranos que pasan sin más, y luego están esos veranos que se te graban en la piel. Este ha sido uno de ellos.
Pusimos el broche de oro a la temporada en Laredo, y no podíamos haber pedido un escenario mejor para despedirnos a lo grande. Ha sido un camino intenso: hemos sufrido bajo el sol, hemos peleado cada balón divido hasta el último segundo y, sobre todo, hemos aprendido y disfrutado como nunca.
Este año ha sido histórico para nuestra familia. Hemos contado con nada más y nada menos que 8 equipos en la arena, demostrando que la pasión por este deporte no para de crecer. Y, por primera vez en la historia del club, el orgullo de haber puesto en juego a nuestro primer equipo senior masculino. Un paso gigante que nos llena de ilusión para el futuro.
Hemos recorrido kilómetros, visitado torneos, compartido viajes, risas, cansancio y momentos que van mucho más allá del marcador. Nos llevamos la mochila llena de aprendizajes, de compañerismo y de recuerdos imborrables.
Nada de esto habría sido posible sin las tres partes fundamentales de este motor:
A nuestros chicos y chicas: Gracias por vuestro esfuerzo inagotable, por no bajar los brazos, por la garra en cada partido y por defender este escudo con tanto respeto, alegría y corazón en cada playa que hemos pisado. Sois el alma de este club.
A nuestros técnicos y a la directiva: Gracias infinitas por la entrega diaria, la pasión y ese esfuerzo sobrehumano por multiplicar los minutos y las horas para no faltar en ningún lado.
A las familias: Gracias de corazón por la implicación, los madrugones, los viajes, la logística y ese aliento constante desde la grada. Vuestro apoyo incondicional es la energía que nos hace llegar más lejos.
Nos despedimos de la arena con el cuerpo cansado, la sonrisa puesta y el orgullo desbordado. La temporada de balonmano playa termina aquí, pero el sentimiento de equipo se queda con nosotros para siempre.
¡Gracias por un verano inolvidable! Nos vemos muy pronto...