07/09/2026
Aquí tenéis la planta luffa.
Esas enormes flores amarillas atraen a muchos polinizadores, pero lo mejor es que, en unos meses, cuando se sequen sus frutos, se transformarán en unas útiles esponjas vegetales de cultivo local con las que frotar y exfoliar la piel de forma sostenible, y sustituir a esas esponjas artificiales que vienen de oriente.
Para cultivable se necesita: plantar las semillas en primavera en zona que reciba pleno sol, riego y sobretodo, preparar una estructura fuerte que soporte el peso de esta planta cuyos tallos pueden llegar a medir 5 metros.
Ojo, que si los frutos tocan el suelo, se pudrirán y no llegaremos a tener las deseadas esponjas.