Consulta nuestros cursos, talleres y formaciones online y en vivo. Tuve mi primer contacto con el yoga en la Rumania comunista cuando, en un lugar donde se prohibió toda práctica espiritual, un médico increíble les ofreció a mis padres un libro prohibido en un intento de curar mi asma infantil. Años más tarde, estuve intentando encontrar mi camino en el mundo del Samsara, mientras estudiaba arquit
ectura y experimentaba con drogas y diversas prácticas espirituales, hasta el instante en el que me encontré muy cerca del punto de no retorno. Me vi cara a cara con la descomposición física y mental, hasta que, literalmente, me derrumbé en una sobredosis. Después de años de agitación, de lucha contra la adicción y la depresión, renuncié a mi trabajo de arquitecto y mi antigua vida y me mudé a España, donde vivo todos los días de mi vida en el camino del guerrero pacífico:
𝗦𝗮𝗱𝗵𝗮𝗻𝗮 𝘆ó𝗴𝘂𝗶𝗰𝗮. Reconecté con la práctica con la ayuda de mi madrina y siempre presente mentor, Umadevi, con la cual continúo el trabajo en el camino del Raja Yoga, el camino de la liberación completa. Durante estos años de auto-redescubrimiento, he tenido la oportunidad de estudiar y practicar con grandes maestros de diversas disciplinas de yoga: Yoga Siddha tradicional con Bhooma Chaitanya en la India, Hatha Raja Yoga con Andrei Ram en España, Ashtanga Yoga con Manju Jois y Kristina Karitinou en Grecia, solo por nombrar unos pocos. Me di cuenta de que 𝗲𝗹 𝘆𝗼𝗴𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗮𝗹𝗴𝗼 𝗱𝗶𝗿𝗶𝗴𝗶𝗱𝗼 𝗮 𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗰𝗼𝗻 𝗵𝗮𝗯𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱𝗲𝘀 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗰𝗶𝗮𝗹𝗲𝘀, 𝗰𝘂𝗲𝗿𝗽𝗼𝘀 𝗺𝘂𝘆 𝗳𝗹𝗲𝘅𝗶𝗯𝗹𝗲𝘀 𝘆 𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗱𝗲𝘁𝗲𝗿𝗺𝗶𝗻𝗮𝗱𝗮 𝗮𝗳𝗶𝗹𝗶𝗮𝗰𝗶ó𝗻, 𝘀𝗶𝗻𝗼 𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗺𝗶𝗻𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗺í𝘀𝘁𝗶𝗰𝗼𝘀 𝘆 𝗹𝗼𝘀 𝗮𝗹𝗾𝘂𝗶𝗺𝗶𝘀𝘁𝗮𝘀 𝗲𝘀𝗽𝗶𝗿𝗶𝘁𝘂𝗮𝗹𝗲𝘀. Dicho de otro modo, para cualquier persona que aspire a trascender el yo mortal con el fin de darse cuenta de la Unicidad y encontrar la verdadera Liberación. Creo firmemente que los propios condicionamientos o 𝘀𝗮𝗺𝘀𝗸𝗮𝗿𝗮𝘀 de cada cual no son enemigos sino herramientas que se pueden utilizar con el fin de encontrar la manera más rápida de Maya. Cualquier dogma, cualquier creencia falsa, cualquier barrera que nuestra propia mente pone en nuestro camino, puede ser eliminada mediante el cultivo de una disciplina física, mental y espiritual diaria. Y, a través del mantenimiento de una actitud determinada, se puede alcanzar el estado de felicidad, o de la Unión llamada Samadhi por los grandes maestros. No hay límites, sólo los que nos auto-imponemos. Todo lo demás es Libertad. OM Shanti Shanti Shanti.