01/09/2026
Un tiempo de pausa. Un tiempo de escucha. ❤️
Han pasado casi dos meses desde mi última publicación, cuando os contaba que Espacio Aura estaba en un punto de inflexión.
Después de esta necesaria pausa, de escucharme y valorar caminos para este espacio, hoy puedo compartir una decisión que nace desde el cariño y respeto hacia mí misma, y desde la misma esencia, energía y amor con los que hace cuatro años creé este proyecto.
Os hemos acompañado en procesos de sanación físico, mental, emocional y espiritual: actividades grupales, sesiones, masajes, conciertos… Un proyecto de bienestar y mimo para nuestra alma, nuestra voz interior…
Gracias a profesores, colaboradores, terapeutas, masajistas, clientes y amigos por vuestra confianza, cariño y por todo lo compartido. Sin vosotros, este sueño no habría sido posible.
Perdonadme quienes me habéis escrito este verano y no habéis recibido respuesta. Necesitaba parar, descansar y recuperarme. Prometo contestaros 🙏
Estos cuatro años han sido muy intensos. Los he disfrutado muchísimo, pero también los he sufrido. No es fácil llevar un negocio: muchas dificultades y nulas ayudas.
Me llevo muchísimo amor, amistades, recuerdos, risas, lágrimas, emociones y aprendizajes.
La vida son ciclos, es impermanencia, y este ciclo llega tristemente a su fin.
Pero si algo he aprendido y repetido en mis sesiones es que venimos a experimentar, a descubrir ese AMOR tan grande que llevamos dentro y a desapegarnos de aquello que creemos necesitar para ser felices.
A ser felices sin ese coche, esa casa, esa pareja, esos hijos y también, aunque me haya costado muchísimo aceptarlo, sin este negocio.
Porque la felicidad no está fuera, está en uno mismo.
Ahora comienza para mí un nuevo camino en el que voy a darme, por fin, el primer lugar que merezco. 😊
Espacio Aura llega a su fin como espacio físico, pero Aura continúa.
Seguiré por aquí, creando un nuevo espacio de Reiki, con mis sesiones, cursos y retiros.
Aura a solas. 😉 Ya os contaré…
No me despido. Me abro a nuevos caminos para seguir ayudando, pero esta vez sin olvidarme de mí.
Os llevo en mi alma.
Gracias, gracias y gracias