02/04/2025
2 de abril — Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo
Un espectro infinito, como el símbolo que lo representa.
Somos Dori y Carlos, los papás de Carli. Hablar del autismo en general es imposible, porque el espectro es tan diverso como infinito. Pero sí podemos hablar de nuestra hija, de nuestra realidad.
Carli es una niña cariñosa, risueña, juguetona y con un alma pura, sin una gota de maldad. Ojalá todo el mundo pudiera verla como la vemos nosotros, porque es perfecta tal y como es. No necesita cambiar, necesita ser comprendida y aceptada.
Tiene desafíos importantes, sí. Pero eso no la hace menos valiosa, sino todo lo contrario. Nos sentimos profundamente orgullosos de ella, de cada pequeño o gran progreso, y del enorme esfuerzo que hace cada día por adaptarse a un mundo que muchas veces no está preparado para ella. Es una campeona. Una luchadora.
Damos gracias a la vida —y a Dios— por habernos elegido para ser sus padres. Junto a sus hermanas, es la luz que nos guía en los momentos más oscuros, la que nos inspira a dar siempre lo mejor de nosotros mismos.
También nos sentimos inmensamente afortunados por el apoyo constante de nuestra familia, que desde el primer momento se implicó sin reservas en la vida de Carli.
Y por supuesto, agradecemos a todas las personas que nos hemos encontrado en este camino: la mayoría de sus profesores, la PT, las ATs del cole, todos las profesionales que trabajan con ella y que la acompañan con cariño, respeto y dedicación; sus compañeros y compañeras, que la cuidan, la entienden, celebran sus logros y la ayudan en sus retos.
Solo nos queda decir que aquí estaremos, siempre, para caminar a su lado. Para apoyarla, sostenerla y avanzar con ella hasta donde quiera y pueda llegar. Porque en el autismo, rendirse no es una opción.