Cuando hablamos de combate, hablamos de la totalidad de los enfrentamientos y contextos. El arte marcial, es por definición, el “arte de la guerra”. Nuestra misión es entonces enseñarle a combatir, a luchar, con recursos y contenidos de combate que han sido probados históricamente y que llegan a nosotros en un tiempo y en un contexto completamente diferente. Hablamos de redescubrir lo que desde mi
les de año a funcionado siempre, no hay nada nuevo ni nada que inventar. Lo único necesario es llevarlo al contexto del hoy.
¿Cuál es la diferencia entre la EDC y otros estilos de artes marciales? Las diferencias son varias; en primer lugar, la EDC es una base genérica descontextualizada que no se ha encontrado en ningún otro estilo, ya que estos se especializan o en un arma o un contexto concretos o, de forma todavía más estrecha, en ambas cosas. La EDC tiene en cuenta el tiempo de aprendizaje y por tanto el logro de las metas de cada cual, pues las bases son sencillas y la especialización es compleja. En resumidas cuentas, si quieres aprender a pelear, las bases te ayudarán a hacerlo de forma más rápida. Si uno quiere aprender a pelear mejor en contextos concretos y con armas específicas, tiene que invertir tiempo en cada una de esas especializaciones concretas. Por lo demás, no creo en la especialización sin base, algo que resulta muy evidente en casi todas las artes marciales tradicionales. La segunda diferencia reside en el método de enseñanza. Es un método militar simple y científico: establecer una estrategia, descubrir tácticas y desarrollar habilidades para poner en práctica tácticas y alcanzar los objetivos estratégicos. Hay muchos otros estilos que tienen un enfoque similar pero con una gran diferencia, la ausencia de una estrategia, lo que influye sobre todo. Mi estrategia gira exclusivamente en torno a los fundamentos de cómo combatir y cómo sobrevivir a un encuentro con armas de filo o de impacto en cualquier contexto; no persigue la mejora moral o del carácter, la mejora de la condición física, ni incluye consideraciones ideológicas, religiosas o comerciales. La EDC no es más que una formación elemental en el uso de herramientas para combatir a vida o muerte, ni más ni menos.