15/04/2016
OZONOTERAPIA
La ozonoterapia es actualmente una de las áreas médicas de moda y con más crecimiento de centros especializados en Europa. Cuenta cada vez con más pacientes que dan el paso y prueban los extraordinarios resultados de los tratamientos de ozono.
Son muchas las personas, sanas o con diferentes patologías, que afirman que gracias a las terapias de ozono médico han mejorado su calidad de vida o se han recuperado más rápidamente de su enfermedad o lesión, después de haber probado muchas otras alternativas.
Pero, ¿qué es el ozono médico?. El Ozono médico es una mezcla de oxígeno y ozono con una concentración entre 1 y 100 microgramos por milímetro. El médico especialista determina la concentración y la dosis total según la indicación clínica, la patología y las condiciones del paciente.
Científicamente probado y contrastado, el ozono presenta como beneficios más destacados:
Oxigenación.
Aumenta la capacidad de la sangre para absorber y transportar mayor cantidad de oxígeno a todo el organismo, mejorando la circulación y las funciones celulares en general.
Revitalizante y regenerador. Demostrado su capacidad para promover la recuperación funcional de numerosos pacientes afectados por enfermedades degenerativas. Estimula las defensas del organismo. Promueve la cicatrización de úlceras y tejidos articulares deteriorados como en la artrosis.
Antioxidante.Es el único medio conocido capaz de estimular los enzimas celulares antioxidantes, eliminando los radicales libres responsables del envejecimiento celular y de procesos degenerativos del organismo.
Antiinflamatorio.Trata el dolor mediante su aplicación local porque actua neutralizando los mediadores neuroquímicos de la sensación dolorosa, facilitando la metabolización y eliminación de mediadores inflamatorios como histaminas, quininas,...
Antivírico y germicida.Inactiva o elimina todo tipo de microorganismos patógenos como bacterias, hongos y virus.
Todo este potencial con tratamientos adaptados al paciente y su patología. Sin necesidad de cirugía, ni anestesia, ni hospitalización. No presenta efectos secundarios, siendo compatible con cualquier otro tratamiento que se esté realizando.