18/08/2026
Hace apenas cuatro meses, Andrea llegó a Berkana llena de miedos e inseguridades. Pensando que el deporte no era para ella y dudando incluso de si sería capaz de quedarse en aquella primera clase.
Hoy la situación es completamente diferente.
Entrena, disfruta, se siente capaz y, sobre todo, ha conseguido trasladar ese cambio mucho más allá del box.
Como coaches, podemos enseñar un squat, corregir un movimiento o ayudar a mejorar una marca. Pero conseguir que una persona cambie la percepción que tiene de sí misma y empiece a hacer cosas que antes creía que no podía hacer es otra cosa.
Para nosotros, esta es probablemente una de las mayores satisfacciones que puede darte ser coach.
Gracias, Andrea, por confiar en nosotros y, sobre todo, por atreverte a dar aquel primer paso.
Ojalá tu historia sirva también para esa persona que todavía piensa que esto no es para ella.