05/11/2023
Ayer resultó uno de esos días especiales. Celebrábamos nuestro 15 aniversario del Dôjô.
Y decidíamos libremente asistir a un entrenamiento, para comenzar una fiesta posterior.
El tatami nos une, es el principio y el final de todo.
Tuvimos la suerte de contar con el Maestro Dai Shihan Guillermo Lugo que desgranó la totalidad del Shoden de la escuela Gyokko Ryu. 19 técnicas básicas que esconden tanto. No pensábamos que nos daría tiempo. Pero fluimos sin más, sin esperar otra cosa. Lo realmente hermoso fue escuchar “este arte marcial nuestro es hermoso, así podemos palpar, tocar, oler, sentir y abrazar cada técnica. Por esto, no puedo vivir sin este Arte Marcial” por parte del Maestro Guillermo.
No hubo tiempo de Henka, solo la base. Que maravilla de tiempo estudiando la base, sin más. Cuál oportunidad mostrada por Sensei Masaaki Hatsumi, Maestro Pedro y Maestro Guillermo.
Un viejo proverbio Zen relata “antes de iluminarme, cortar leña, llevar agua. Después de iluminarme, cortar leña, llevar agua”. ¿Dónde radica una sutil diferencia en el recorrido de esta cita?
Nuestros cerebros intentan entender y controlar el momento como una sucesión controlada de nuestros “entendimientos” de la realidad. Pero, ¿qué ocurriría si dejamos de intentar controlar esa realidad lógica?
Pues que podríamos observar un orden inherente que siempre ha estado presente, mucho más lejos de esas capas de ilusión creadas por ese cerebro lógico.
Ya no existiría una acción atribuida a un yo personal, sino que el libre fluir de lo que nace en ese instante presente. Vivir o renacer.
Particularmente al enseñarles al grupo fotos de estos 15 años, me doy cuenta de la grandísima paciencia que tienen nuestros maestros guiándonos en el camino, del tiempo y perseverancia que requiere estas acciones. Vivir este aniversario sin mi maestro, no era entendible.
A través del tiempo y tatami, el entendimiento puede llegar o no, pero si sé, que sin asistir al tatami, seguiremos interponiendo nuestras percepciones de la realidad a la belleza de vivir y renacer cada día en el tatami.
Gracias al cielo por estos años y ojalá que la salud nos deje llegar a otros 15 años más de enseñanzas.
Gracias Maestro Guillermo y al grupo de TouSei Dôjô por un día maravilloso.
Seguimos adelante, Kampai!!!!