15/05/2026
Depende de cómo te sientas, una misma postura puede ser tu salvación o tu condena.
Puede nutrirte.
O puede agotarte.
Si siempre queremos hacer las cosas de la misma forma, el resultado tenderá a ser parecido. Pero tú no eres igual todos los días: ni física, ni mental, ni emocionalmente.
Por eso, lo mismo no siempre te funciona de la misma manera.
Es importante prestar atención a tu nivel de energía y a cómo te sientes para adecuar tu práctica.
Muchas veces menos es más.
Otras, en cambio, necesitarás sudar el día.
La práctica de asanas es una herramienta que pongo a tu disposición para que puedas gestionar mejor tu energía.
Puedes experimentar cómo una misma secuencia cambia por completo modificando el orden de ciertas posturas, el tiempo de permanencia, la duración o profundidad de cada respiración, la intensidad, la fuerza, la intención con la que subes a tu esterilla o dónde pones tu atención.
Porque una práctica sin atención ni intención puede convertirse en algo desgastante.
Esto es algo que solo depende de ti.
Yo te acompaño y te guío; el camino lo haces tú.
¿Qué necesitas más últimamente: bajar el ritmo o sudar el día?
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