08/06/2026
¿En qué momento los torneos de gimnasia rítmica pasaron a convertirse en auténticas maratones?
Jornadas de horas y horas en un pabellón, fin de semana tras fin de semana.
Gimnastas que compiten 2 minutos y tienen que quedarse horas esperando una entrega de medallas. Familias atrapadas durante todo el día en unas gradas soportando calor, aglomeraciones y descansos interminables que no hacen más que alargar una competición ya de por sí excesiva. Y a todo ello hay que sumarle las horas de coche. Porque muchas familias no solo pasan el día entero dentro de un pabellón, sino que además deben recorrer decenas o incluso cientos de kilómetros para llegar a la competición y volver a casa.
Cientos de gimnastas se amontonan en la pista de calentamiento donde muchas veces ni siquiera hay espacio suficiente para preparar los ejercicios en condiciones. Y todo esto, además, en muchos casos en Domingo, cuando al día siguiente hay colegio y much@s gimnastas están en plena época de exámenes.
Y uno no puede evitar preguntarse si realmente estos formatos están pensados para las deportistas o para mantener los pabellones llenos durante el mayor tiempo posible. ☕️🍩🍕💰
Lo más frustrante es que existen soluciones sencillas. ¿Tan difícil sería realizar varias entregas de medallas durante la jornada? Una a media mañana y otra al finalizar la mañana, y lo mismo por la tarde. De esta forma, l@s gimnastas podrían marcharse una vez terminada su participación y se evitarían horas de espera innecesarias.
Además, muchos de los largos descansos que se programan podrían sustituirse por estas entregas de medallas parciales, aprovechando ese tiempo de forma mucho más útil para todos. La competición ganaría en dinamismo, se reducirían los tiempos mu***os y mejoraría considerablemente la experiencia tanto para deportistas como para familias.
La gimnasia rítmica debe girar alrededor de l@s deportistas. No alrededor de cuánto tiempo podemos retener a las familias dentro de un pabellón. ☕️🍩🍕💰