13/05/2026
Querido tío,
Hoy cuesta encontrar palabras.
Tu partida deja un silencio extraño, de esos que se sienten en el monte al amanecer cuando todavía no canta ningún pájaro.
Quienes te conocimos sabemos que no eras solo una persona cazadora: eras alguien que entendía el campo, los ritmos de la naturaleza y el valor de la paciencia.
Muchos recordarán tus historias alrededor de una mesa, las madrugadas frías, las caminatas interminables y esa mirada atenta que sabía leer el viento y las huellas como quien lee un libro antiguo.
Pero más allá de la caza, quedará tu compañerismo, tu respeto por la tierra y la generosidad con la que compartías lo aprendido conmigo, tu sobrino.
La sierra, los caminos y los perros que te acompañaron guardarán algo de ti para siempre.
Porque hay personas que no desaparecen del todo: permanecen en los lugares que amaron y en la memoria de quienes caminaron a su lado.
Hoy te despedimos con tristeza, pero también con gratitud por todo lo vivido. Ojalá encuentres ahora esos campos eternos donde nunca cae la noche y donde el horizonte siempre está abierto.
Tu recuerdo seguirá acompañándonos en cada amanecer de monte y en cada conversación junto al fuego.
Descansa en paz, tío, abrazos al cielo de todo el equipo de Servicios Cinegéticos Fran Dávila.