10/05/2026
¡EN MANOS DE UN MAGO DESCONOCIDO!
El fin de semana del 9 y 10 de mayo de 2026 dejó al Club Deportivo Trotadunas repartido por media geografía española, como si alguien hubiera agitado la chistera de un mago y de ella hubiera salido disparada una legión de corredores, senderistas, ciclistas y jugadores de bola canaria. Desde los volcanes de La Palma hasta los senderos polvorientos de Aguas Verdes, pasando por Los Estancos, o por Vitoria-Gasteiz y Villaverde, el club volvió a demostrar que el deporte también puede practicarse con sonrisas, compañerismo y algo de locura.
La expedición arrancó fuerte el sábado en La Palma, donde la Transvulcania 2026 volvió a confirmar por qué es una de las carreras de montaña más duras y hermosas del calendario internacional. Entre lava antigua, viento atlántico y piernas temblorosas, SILVIA CASO, ZAMARA PÉREZ y MARI CARMEN PAZO afrontaron la maratón de 43,2 kilómetros, un recorrido traicionero que baja desde las alturas hasta el Puerto de Tazacorte con más castigo del que admiten las estadísticas oficiales. Y nuestra campeona SILVIA terminaría como la primera clasificada canaria de la maratón. Sus palabras expresan su enorme alegría: "Mi mejor premio fue la experiencia junto al grupito que nos hemos unido en La Palma. Inolvidablemente positivo en todos los aspectos, a nivel deportivo... buenísimos tiempos y también en el plano personal. ¡Sobresaliente!".
Mientras tanto, en la media maratón de 24,8 kilómetros, JESÚS BARRIOS, ALEJANDRO SANTANA, OMAR y MARICARMEN SUÁREZ se dejaron abrazar por la famosa Ruta de los Volcanes. La prueba, con más de dos mil metros de desnivel positivo, no entiende de medias tintas: o pones buena cara a la montaña y escondes tus debilidades o la montaña termina contigo. Y aun así, allí estaban los siete trotadunas avanzando entre ceniza, rocas volcánicas y nubes bajas, con esa mezcla tan trotadunas de sufrimiento y disfrute. Porque en Transvulcania uno puede quedarse sin aire, pero jamás perder la sonrisa.
Y una bonita y motivadora reflexión fue la que Jesús Barrios les ha dejado a sus compañeros de viaje una vez finalizada la carrera: "Equipo estoy contentísimo de haber participado en la Transvulcania, pero aún más orgulloso de compartir este camino con ustedes. Porque cada kilómetro, cada subida y cada momento de sufrimiento se ha transformado en fuerza para seguir adelante y prepararme para la próxima batalla. Día a día me exijo más para mejorar, para seguir creciendo y para estar a la altura de tremendos deportistas que me inspiran a no rendirse nunca. Hoy quedó claro que los límites están mucho más lejos de lo que creemos".
Lejos del olor a azufre, también el sábado sonaban bolas canarias y aplausos en Los Estancos, donde el Campeonato Insular de Dupletas reunió a más de sesenta parejas. ÁNGELES y SANDRA defendieron el escudo del club en categoría femenina, mientras JUAN y ERIC hicieron lo propio en la masculina. Allí no había zapatillas especiales ni geles energéticos, pero sí precisión, nervios y ese silencio tenso que solo se rompe cuando alguien canta un “¡buena bola!” con el entusiasmo de una final mundialista. Alguien muy experimentado de un equipo veterano nos comentó que de aquel equipo bisoño —el Trotadunas, que irrumpió en este mundo de la bola casi sin hacer ruido, pese a contar ya con una larga y reconocida trayectoria en otros deportes— ya quedaba muy poco: "En apenas una temporada habéis pasado de no saber arrimar una bola a competir de tú a tú con cualquier equipo consagrado, como se está demostrando aquí otra vez en Los Estancos".
El domingo amaneció dividido en varios frentes. En Vitoria-Gasteiz, IKER ATXABAL volvió a sus raíces para disputar la clásica Media Maratón Martín Fiz. Dicen que correr en el norte tiene algo distinto: el aire pesa menos, pero la nostalgia mucho más. Atxabal, el gigante tranquilo del club, recorrió las calles de la ciudad alavesa con la serenidad de quien sabe que las medias maratones no se ganan en la salida, sino cuando las piernas empiezan a pedir explicaciones en cada kilómetro. "La disfruté al máximo y super bien" nos diría un emocionado Iker.
A la misma hora, pero mucho más cerca y con polvo majorero, 25 senderistas se internaban en la Circular de Aguas Verdes. Y aquello sí que fue una auténtica expedición humana. PACO SENDIN, MARCELINO, PILAR, NOELIA, VANESSA, MARÍA DEL VALLE, JUAN MILÁN, MAITE CABRERA, TERE CABRERA, LETI, MANU, ESTHER, YASMINA, NAYRA, JUAN GUTIÉRREZ, EMI, SUSO, MAITE GALLEGO, TIZIANA, DIEGO S., BIENVENIDA G., SERGIO S., ÁNGELES G., MANOLO y FÉLIX caminaron barrancos y lomas bajo un calor que parecía recién salido del horno de una panadería majorera. El terreno no regaló nada: piedra suelta, repechos secos y ese sol que convierte cada cantimplora en un preciado tesoro. Pero el grupo avanzó entre bromas, fotos improvisadas y conversaciones imposibles sobre comida justo cuando más hambre daba el camino. También hubo quien juró ver un bar detrás de cada curva y quien aseguró escuchar un sonido, pero no de un ave, sino el de una imaginaria cerveza bien fría al salir del grifo. Pero nadie abandonó; nadie perdió la sonrisa. Y eso, en senderismo, vale más que cualquier medalla.
En Villaverde, NICOLÁS CACHO, JESÚS INFANTE y ÓSCAR ARBELAEZ volvieron a demostrar porqué les llaman el trío incombustible. En los 10 kilómetros del Trail Paladea corrieron con esa elegancia desordenada de quien parece sufrir muy poco, aunque vayan al límite. El día anterior y cerca de allí, pero sobre ruedas, CARLOS GARCÍA, ÁLVARO MARTÍN, MARTA FLORIANO, OMAR MANUELOVIK, ALEJANDRO GÓMEZ y TANAUSÚ ALEMÁN participaron en la Bike de Paladea representando al club. Se les vio todavía con el eco emocional de la vuelta a la isla resonando en las piernas de los trotabikes, pero ni así levantaron el pie. Siguieron pedaleando como si las cuestas fueran simples y llanas autopistas y no auténticas e irregulares rompepiernas. Pero así son nuestros sufridores del pedal.
Y así terminó otro fin de semana para el Club Deportivo Trotadunas, un club que se acerca ya a sus 17 años de vida sin perder lo esencial: la ausencia total de ego en sus atletas. Aquí nadie presume demasiado de tiempos, ni de podios, ni de kilómetros, ni de lo bien preparados que están, o de lo guapos que les hicieron sus progenitores. Lo importante sigue siendo llegar juntos, reírse de las dificultades y compartir después las agujetas como quien comparte una victoria colectiva. Porque en Trotadunas la verdadera clasificación nunca aparece en las listas oficiales: está en la amistad, en el compañerismo y en esa extraña capacidad de convertir cualquier carrera, caminata, partido o pedalada en una aventura digna de ser contada.
¡Enhorabuena, trotadunas!
”La vida es maravillosa".
📸 Iker, Jesús, Félix, Pilar, Nico, Fernando, Maricarmen Pazo, Maricarmen Suárez, Marta, Álvaro, Raúl, Carlos, Anderson, Alejandro, Juan, Ángeles
✍️ Antonio.