01/03/2026
Una versión refinada de las clásicas patatas fritas. Textura impecable, dorado perfecto y un perfil aromático elegante, con el mínimo de grasa y el máximo sabor.
Ingredientes (para 1 ración)
300 g de patatas
10 g de maicena (1 cucharada rasa)
8 g de aceite de oliva virgen extra (aprox. 2 cucharaditas)
1 g de sal fina
1 g de orégano seco
Especias al gusto (pimentón ahumado, pimienta negra, ajo en polvo…)
Elaboración
Preparación técnica de la patata
Pela las patatas y córtalas en bastones uniformes para asegurar una cocción homogénea. Lávalas bajo agua fría hasta eliminar el exceso de almidón. Sécalas meticulosamente con papel de cocina; este paso es clave para lograr un acabado crujiente.
El secreto de la textura
Coloca las patatas en un bol amplio y espolvorea los 10 g de maicena. Mezcla hasta que queden ligeramente nacaradas y perfectamente recubiertas. La maicena creará una película fina que potenciará el efecto crujiente.
Aromatización elegante
Añade la sal, el orégano y las especias seleccionadas. Incorpora los 8 g de aceite de oliva y mezcla con precisión hasta que cada pieza quede delicadamente impregnada.
Cocción perfecta
En horno: 200 °C durante 25–30 minutos, volteando a mitad de cocción.
En airfryer: 190 °C durante 15–18 minutos, agitando la cesta a mitad del proceso.
El resultado: exterior crujiente y dorado, interior suave y cremoso. Un equilibrio perfecto entre placer y control nutricional.
Una receta sencilla elevada a su máxima expresión.