04/09/2017
ENTRENAMIENTO FUNCIONAL
¿QUÉ ES?
Es una forma de entrenamiento muy recomendable para todos, puesto que independientemente de nuestra preparación física, nos ayudará a mejorar poco a poco. La filosofía de este entrenamiento pretende que a la hora de ejercitar los músculos nos sirva para mejorar nuestro día a día y con él los hábitos de vida.
Los resultados de este tipo de entrenamiento pueden ser asombrosos, entre otros motivos porque implica grandes cadenas musculares que se activan para trabajar de forma conjunta.
El entrenamiento funcional integra todos los aspectos del movimiento humano, en definitiva, fortalece los grupos musculares principales y auxiliares para poder corregir y mantener una postura correcta y eficiente durante sus tareas principales.
¿EN QUÉ SE DIFERENCIA DEL ENTRENAMIENTO CONVENCIONAL?
Cuando vas al gimnasio siempre sueles repetir el mismo tipo de ejercicios semana tras semana. El entrenamiento funcional ya no se rige por las mismas pautas que el entrenamiento que puedes realizar con la maquinaria de fitness del gimnasio. Entrenando de forma funcional hay que cambiar el chip. No clasificas tus entrenamientos como: lunes pecho, martes piernas, miércoles espalda…, sino que se trabaja todo el cuerpo, involucrando activamente varios grupos musculares en la misma sesión, utilizando gran variedad de ejercicios con movimientos muy completos y variados; lo que lo hace un entrenamiento más ameno y entretenido.
¿CUÁLES SON SUS CARACTERÍSTICAS?
El entrenamiento funcional se trabaja siguiendo estas premisas:
-Simula la actividad de la vida cotidiana.
-Moviliza las principales cadenas musculares simultáneamente.
-Trabaja todas las capacidades motrices: equilibrio, coordinación, flexibilidad, agilidad, fuerza, potencia, resistencia, etc.
-Desarrolla los sistemas musculares de estabilización del cuerpo (abdominales, lumbares, abductores, cadera, …)
¿QUÉ BENEFICIOS NOS APORTA?
-Obtención de fuerza real.
-Mejora el fondo cardiovascular, ganando resistencia.
-Formación de un cuerpo fortalecido en general.
-Previene lesiones.
-Mejora la fuerza del músculo y no su tamaño.
-Mejora la postura corporal y los reflejos.
En definitiva, este tipo de entrenamiento ofrece la capacidad para afrontar el día a día con vigor y alerta, con una sensación placentera y sin percepción de fatiga y con capacidad de reacción ante las emergencias. Así que no solo se trata de decidir que tenemos que hacer ejercicio (eso ya lo decimos cada año nuevo) sino de realizar un entrenamiento divertido y práctico que nos haga sentirnos bien con nuestro propio cuerpo.-