08/06/2026
Esta foto fue tomada minutos antes de la salida de una Copa de Europa Junior en Melilla.
Como entrenador, antes de una competición puedes observar muchas cosas.
Puedes comprobar el material.
Puedes recordar la estrategia.
Puedes resolver dudas de última hora.
Puedes intentar transmitir tranquilidad.
Pero hay un momento en el que todo eso deja de importar.
Cuando se da la salida, el entrenador se queda en tierra.
A partir de ahí apenas podemos dar alguna referencia, algún ánimo o alguna observación puntual.
El resto depende del deportista.
Por eso siempre he creído que el objetivo de un entrenador no es crear deportistas dependientes.
El objetivo es que sepan tomar decisiones cuando tú ya no puedes ayudarles.
Porque las competiciones nunca salen exactamente como estaban previstas.
Y cuando aparecen los problemas, la persona que tiene que resolverlos está dentro de la carrera, no fuera.
Ahí es donde se ve el verdadero valor de la preparación.
La competición dura unas horas.
La autonomía se construye durante meses.