08/09/2026
A veces una fotografía es mucho más que una imagen.
Esta es de 2001, en el Campeonato de España Cadete de Antella, Valencia.
Tenía 14 años y llegaba a aquella carrera en una situación que hasta entonces no había vivido. Había entrado en el grupo de control del Plan Nacional de Tecnificación Deportiva y, por primera vez, sentía que había algo más en juego.
Recuerdo empezar a correr en segunda posición.
Y recuerdo también cómo, poco a poco, aquella carrera se fue complicando.
Terminé más allá del puesto 20.
Hoy, con la perspectiva de los años, entiendo que no supe gestionar aquella presión. Era la primera vez que me encontraba en una situación así y todavía no sabía cómo afrontar todo lo que rodeaba a una competición de ese nivel. Pero aquel día me enseñó algo que entonces no podía entender. Que detrás de cualquier deportista hay muchas personas.
Éramos un grupo de chavales que entrenábamos como podíamos, con los medios que teníamos y, muchas veces, gracias a personas que dedicaron su tiempo, sus conocimientos y sus ganas a que nosotros pudiéramos seguir creciendo. Sin pedir nada a cambio.
Han pasado 25 años. He seguido vinculado al deporte, me he formado, he competido, he aprendido de mis errores y he tenido la suerte de convertir aquella pasión que tenía con 14 años en mi profesión.
Y cuanto más tiempo pasa, más valoro a quienes estuvieron ahí cuando yo empezaba. Porque hay cosas que no se pagan. Se devuelven.
A mí me ayudaron cuando estaba empezando.
Ahora quiero hacer lo mismo por alguien que esté empezando. ❤️