31/08/2026
Hay cuevas que nos permiten adentrarnos en las entrañas de la tierra y otras que, además, nos invitan a viajar por nuestra propia historia.
El pasado lunes, desde el Grupo Espeleológico de la Axarquía visitamos la Cueva de la Victoria, en una jornada en la que la espeleología y la arqueología fueron de la mano.
Una de esas ocasiones en las que el patrimonio natural, histórico y arqueológico se encuentran para regalarnos una experiencia mucho más completa: conocer la formación y características de la cavidad mientras descubrimos las huellas que quienes nos precedieron dejaron en ella.
Una jornada para aprender, compartir conocimientos y seguir descubriendo la enorme riqueza que se esconde bajo nuestros pies. Pero también para disfrutar de algo fundamental en nuestro club: la convivencia y el tiempo compartido con los compañeros.
Porque la espeleología también es conocimiento, patrimonio y, sobre todo, experiencias compartidas.