14/03/2026
En busca del Dorado (3)
Una puerta se cierra, otra se abre.
Llegué una mañana temprano al Parque de la Tierra, en el norte de la ciudad; era una zona rodeada de barrios antiguos.
A esas horas tempranas había mucha gente haciendo Tai Chi, Qigong y otras practicas que me llamaban poderosamente la atención. La mayor parte de los practicantes era gente de avanzada edad.
Tras la primera impresión, me fijé bien, tratando de encontrar aquello que había motivado mi viaje. En la puerta este del parque había varios grupos haciendo formas de Tai chi , pero el más numeroso de ellos practicaba Falun Gong (que posteriormente fue prohibido en China por sus prácticas esotéricas).
Las formas que vi ya circulaban en Occidente: estilos Yang y Chen, o fórmulas mixtas, recopiladas recientemente, y con un evidente enfoque gimnástico - terapéutico.
Me dio bajón …salí del parque dispuesto a organizar mi vuelta a España tras una semana sin encontrar lo que buscaba y no veía vías alternativas. Fui a por mi bicicleta negra, aparcada en la explanada de la entrada, donde ahora había miles de bicis todas iguales. Era realmente imposible distinguir la mía entre todas aquellas, así que decidí pasar el día en el parque esperando a que se despejase el aparcamiento.
Volví por la puerta este y me encontré con un ambiente distinto. Era mediodía y alguna gente más joven entrenaba en el parque; algunos aprovechaban para comer entre horas de trabajo y otros se reunían en pequeños grupos para practicar Tai Chi, Kung Fu y Tuishou.
Estando allí sentado, se dirigió a mí una chica. En inglés, me preguntó si me gustaba el Tai Chi que observaba . Boyum era de origen coreano, estudiaba Medicina China en Pekín y en sus ratos libres iba al parque a practicar con su maestro y algunos estudiantes.
Quedamos para el día siguiente que me lo presentaría.