17/05/2021
Fin de semana de escándalo en la en la Cordillera Cantábrica.
Solo disponíamos de dos esperas, el sábado por la tarde y el domingo por la mañana y después de recorrer los casi 600km llegamos a Somiedo a medio día del sabado, día lluvioso y peor aún con nubes muy bajas, está previsión era la misma para el domingo por la mañana con lo que nuestras esperanzas para ver osos era casi nula.
Aún así después de un merecido tentempié a base de jamón de Extremadura y queso de oveja de Peraleda, no dispusimos sobre las 16h el ascenso en 4x4 hacia uno de los conocidos miradores del Parque Natural.
En poco menos de una hora estábamos ya apostados con los telescopios listos y haciendo barridos con los prismáticos, fue una tarde fría y lluviosa, con nubes que solo nos permitirán otear la parte más baja del valle pero que a su vez la cortina de lluvia hacía casi indistinguibles a la distancia brezos, rocas o sombras.
Pasadas un par de horas en las que el tiempo iba cada vez a peor nuestros ánimos iban decayendo y nuestros cuerpos y el material se iban empapando, pero seguíamos firmes en nuestro propósito pues nos encontrábamos en unos de los valles con más movimientos de osos de toda la cordillera, y sabíamos que a pesar del mal tiempo que hacia las hormonas de estos animales están ya muy activas y no hay niebla o lluvia que pare el ciclo de la vida. Otra cosa era que por la bajísima visibilidad nosotros pudiéramos distinguir en la distancia entre un oso o un arbusto.
Pero sabíamos que estábamos en el sitio correcto y que todo era cuestión de tiempo, y así fue... Primero solo se distinguió una figura redonda y negra, pero se movía y su dirección era hacia la parte baja del valle donde a pesar de la cortina del chirimiri u orbayu si teníamos visibilidad.
En apenas un minuto nuestro objetivo del viaje el Oso Cantabrico (Ursus arctos arctos) bajo más de 300 metros hacia el valle y pudimos disfrutar de él y de su libertad no mucho tiempo, pero lo suficiente para que ya la penosa espera por la climatología y los kilómetros a la espalda hubiesen merecido la pena.
..Y aún nos quedaba el domingo por la mañana. Este día igualmente amaneció con lluvia y nubes bajas, pero nuestras dudas e incertidumbre de si merecía la pena volver a intentarlo nuevamente después del frío y la calada de la tarde anterior, pronto se despejaron como el tiempo.
Y es que después de estar desde las 6 de la mañana en pie sobre las 8h empezó a abrir y verse desde nuestro alojamiento tímidamente las cumbres, así que sin pensarlo más y ya con todo preparado nos montamos en el 4x4 y salimos raudos ya con el semblante cambiado hacia el valle.
Y vaya que si el tiempo había cambiado a medida que ascendiamos la cosa pintaba cada vez mejor y aunque cubierto la nubes ya estaban altas y nuestras zonas de prospección estaban limpias.
Así que una vez abandonado el 4x4 y antes de llegar al "mirador" estuvimos rastreando un poco por la pista que da acceso al valle, yo afortunadamente ya tengo lobos en libertad en mi retina y en mi cámara, así como huellas, pero jamás había visto de oso y era otra de las tareas pendientes .
La lluvia caída la tarde anterior hizo que las pistas se llenarán de señales visibles de los habitantes de la zona así pudimos distinguir huellas de ciervos, corzos, lobo y finalmente de oso, posiblemente de un macho no muy grande que dejó marcadas su mano derecha y pié izquierdo.
Y como curiosidad estaban muy próxima a un ya en desuso y antiguo colmenar. Otra joya de la arquitectura tradicional y que poco a poco van desapareciendo.
Y como la mañana cada vez pintaba mejor pues mejor no podía empezar y es que colocando los trípodes aún, y a simple vista ya pudimos observar el primer oso de la mañana, dos de dos, dos esperas dos osos, así daba gusto.
Este era un ejemplar algo más pequeño que el de la tarde anterior pero del que pudimos disfrutar por muchos minutos campeando, olfateando he incluso rascándose su espalda contra un joven roble.
Sin duda el broche final para esta escapada osera al Cantábrico y que no tardaremos en repetir aunque la próxima nos volveremos a centrar en el lobo, por aquello de ir cambiando para no aburrirnos😁.
Sábado 15 y domingo 16 de mayo 2021. Cordillera Cantábrica.