12/12/2019
AVISO⚠️: Este texto habla sobre la MUERTE. Puede tener un contenido fuerte y delicado. Si te encuentras en un momento frágil, piensa bien si quieres leerlo. Este texto, cono todoa los que comparto, no pretende dar ninguna lección ni ofensa; siempre tienen la intención de aportar una visión que nos ayude a ver las cosas de tal manera que nos sea más fácil hacernos conscientes del poder que realmente tenemos en nosotros.
Ante todo: un gran abrazo para cualquiera que lea esto 🤗🙏
~EL VERDADERO ROSTRO DE LA MUERTE~
La muerte tal y como la tememos, no existe. Tememos aquello que no conocemos. Entonces debemos atrevernos a investigar qué es la muerte, realmente, y responder la famosa pregunta: ¿Qué hay más allá de la muerte?
Para responder verdaderamente esta pregunta no bastan los libros, por más sagrados o más reconocidos que sean. La respuesta a través de la información conceptual solo nos lleva a la ignorancia: hablar de aquello que en realidad desconocemos y no comprendemos. Pues por mucho que leamos o escuchemos sobre cómo hacer pan, nunca sabremos cómo hacerlo realmente hasta que nos pongamos a ello.
Hoy en día se ve claramente cómo aquellxs que más se aferran* a una religión, en la que, cualquiera que ésta sea, se habla de la muerte como la remembranza con Dios, el Universo, la Tierra... son precisamente lxs que más lloran y los que más la temen, desesperadxs por la pérdida no solo cuando ésta llega, sino antes, incluso. Y solo aquellxs más valientes entre estos sacan fuerzas para autoconvencerse de que no hay nada que temer cuando ésta se acerca.
No basta con leer. No basta con asistir a charlas. La información conceptual debe convertirse en experiencial para ser verdadera, y no hablo de "morir", por supuesto, sino de, *por ejemplo*, en vez de "invertir" un tiempo leyendo o asistiendo a sermones, invertir el mismo tiempo (o este mismo) en una búsqueda verdadera y honesta; convertir las palabras en acciones propias. Se trata, al fin y al cabo, de dedicarle nuestro tiempo a la Vida en que vivimos, a conocerla mejor, a reconocerla en nosotros, a comprenderla y comprender sus procesos también.