01/10/2017
/CARTA DE DESPEDIDA DE JUAN GOMARIZ/
Sinceramente, sabía que este día llegaría alguna vez pero para nada en mis esquemas barajaba que se diese como se ha dado y que en cuestión de horas haya pasado de estar planificando los entrenamientos y actividades del mes de octubre a escribir esta carta de despedida desde mi nueva residencia en Lanzarote. Tengo que ser honesto conmigo mismo y admitir que es la oportunidad de mi vida, no puedo dejar pasar algo por lo que llevo peleando varios años pero eso no quita para que saque de mi interior todo lo que siento por la gente que me ha rodeado en estos 4 años y que me han hecho mejor profesional y persona. He de admitir también que he tenido momentos de querer dejarlo todo e irme por problemas ajenos al club y que hasta he tenido 2 ofertas de clubes en las que hubiese ganado más dinero pero, aunque ahora suene a tópico y buenismos, afortunadamente, eso no lo es todo para mí. Aunque nunca dejaré de estar implicado desde la distancia con Las Balsas y AVESCO, sé que aquellos maravillosos años no volverán a ser igual. Los lunes y miércoles por la tarde además de fines de semana de competiciones dejarán de darse.
Desde la distancia y la soledad típica inicial de un sitio que no conoces me doy cuenta de la valía personal y humana de los padres, madres y atletas que he tenido, daros por aludidos. El cariño, implicación y apoyo personal que me han dado es algo que no se paga con dinero, mi corazón, con una frecuencia cardiaca más alta de lo normal, y mis ojos, con unas lágrimas de emoción como nunca he derramado, me lo llevan recordando tanto ayer como hoy. Que os quiero mucho y de forma especial a todos los que me habéis aportado vuestro cariño y apoyo no es un sentimiento fruto del momento, es como lo llevo sintiendo desde hace meses y años.
Agradecer también a José Sánchez, a María Jesús y a Jose Antonio Cano haberme dado la primera oportunidad de desarrollarme como entrenador de atletismo por primera vez en mi vida, no sé si seré capaz algún día de devolveros todo cuanto me habéis dado, tanto a las duras como a las maduras. Sigo pensando que este es el camino, construir juntos el futuro, desde la participación ciudadana, horizontal y vecinal, así entiendo la gestión de un club y de una sociedad.
Acabo con los versos de la canción de Mercedes Sosa “Todo cambia”:
Cambia el rumbo el caminante
Aunque esto le cause daño
Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño
Eternamente vuestro
Juan Gomariz Guillén