12/04/2016
DESCRIPCIÓN DE LOS CHAKRAS SEGÚN LA TEOSOFÍA
«Y vuelto, vi siete candeleros de oro, y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al hijo del hombre…Tenía en su diestra siete estrellas… Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias…».
Apocalipsis 1:12, 13, 16, 20.
Así como Dios creó al hombre a Su propia imagen, así también el cuerpo humano está hecho a imagen de este Universo Septenario. El Cuerpo Físico del hombre tiene también en su interior 7 lugares vitales. Cuando el hombre enfoca su atención en su Ser y avanza en forma correcta, percibe la Luz espiritual en dichos lugares, los cuales se describen en la Biblia como siete Iglesias. Y las luces, semejantes a estrellas, que allí se perciben son cual siete Ángeles.
Los ‘chakras’ son centros o vórtices (remolinos) esféricos situados en el cuerpo etérico [1] que actúan como transmisores de energía. Tienen influencia en nuestra actividad en el plano físico a través del funcionamiento de las glándulas endocrinas (glándulas de secreción interna como la tiroides). Estas glándulas afectan a nuestro funcionamiento corporal, al balance mental y a la integridad emocional. Dependiendo del uso que les demos a ellos y a nuestras energías, serán constructivos o discordantes
El cuerpo etérico alberga 7 ‘chakras’ principales o básicos (nombrados como las “Siete Iglesias” por los Iniciados Gnósticos) situados a lo largo de la espina dorsal. No existen ‘chakras’ buenos o malos, todos son necesarios para las experiencias terrestres como para el mismo proceso de espiritualización. Cada ‘chakra’ o centro energético tiene una función dual, con excepción del séptimo. Los demás tienen una actividad mundana y otra espiritual.
CHAKRAS MENORES
Existen cientos de puntos de energía dentro del cuerpo físico y alrededor de él, inclusive dentro de los cuerpos o vehículos mental, emocional y espiritual. Los más importantes de estos ‘chakras’ menores estarían en las manos y en los pies.
CHAKRAS MAYORES
• PRIMER CHAKRA
Chakra Raíz o ‘Muladhara Chakra’
Función: Instinto, supervivencia, seguridad, estabilidad, poder.
‘Muladhara’ significa “Sostén de la raíz”. Iniciador de la vida, centro del desarrollo físico, la raíz que nos conecta con el sentido práctico y material del mundo en que nos movemos. Suele llamárselo “el ancla del espíritu”. Esta rueda energética dirige las energías cósmicas en el plano terrenal, a la vez que recibe la energía de la tierra fluyendo a través suyo hacia todo nuestro Ser. Constituye la energía primordial sobre la que se desarrollan los otros 'chakras', la energía más primitiva de la tierra y por tanto también de la vida que emana de ella. Aquí reposa ‘Kundalini’, la Energía Cósmica individuada de la que habla la tradición tántrica. ‘Sushumna’, ‘Ida’ y ‘Pingala’, los principales canales energéticos, comienzan también en este punto, por lo que este primer ‘chakra’ es el centro de los ciclos de energía sutil que la medicina yóguica identifica. Este centro está regido por el elemento Tierra y su color es el Rojo. Se encuentra situado entre el ano y los genitales, y se representa con un loto de 4 pétalos. Está relacionado con las glándulas suprarrenales, sistema circulatorio, sistema óseo, dientes, uñas, ano, colon, piernas y pies. El funcionamiento de este ‘chakra’ determinará nuestra conexión con la tierra y la materia. Es también el lugar donde más intensa energía hay en el cuerpo humano, aquella energía que nos permite generar vida. Está relacionado con una sustancia (ubicada a lo largo de la columna vertebral) que mantiene al cuerpo en forma, y cuando no funciona bien se presentan las enfermedades y el cuerpo empieza un proceso de deterioro. Es el aspecto que nos conduce a arraigarnos, a construir y a buscar la estabilidad. Otorga la capacidad de acción, la creatividad, la autoestima y motivación básicas, la resistencia, el esfuerzo y la constancia. Corresponde a esta energía nuestro bienestar físico, el estar conectados con la tierra y el entorno natural, por ello, cuando está activado se experimenta una profunda y personal unión con la Tierra y sus criaturas, una fuerza vital no enturbiada, el anclaje con uno mismo y con la vida, satisfacción, estabilidad y fuerza interior. Cuando la energía vital que emana del mismo no es suficiente, hay violencia, avaricia, enojo e inseguridad. Su mal uso produce abatimiento físico y moral. Como todos los ‘chakras’ se encenderá con el estímulo de la corriente espiritual.
• SEGUNDO CHAKRA
Chakra Umbilical o ‘Swadhistana Chakra’
Función: Emoción, magnetismo, energía sexual, creatividad, fluidez.
‘Swadhistana'’, significa literalmente "la propia morada". Este ‘chakra’ es el asiento de los sentimientos, las emociones y los deseos. Representa la fuerza física y la fuerza vital dirigida al cerebro. Se relaciona con la sexualidad y la creatividad desde el arte hasta la creación de la vida misma. Si el primer ‘chakra’ es la fuerza vital, el segundo ‘chakra’ es esta energía en movimiento y en creación permanente. El elemento que rige a este vórtice es Agua, y, como tal, la luna es el cuerpo celeste que lo regula también. Su color es el Naranja. Ubicado entre el ombligo y los genitales, está simbolizado por un loto de 6 pétalos. Se relaciona con las glándulas gónadas y comprende al sistema genitourinario incluyendo a los riñones. Es el denominado “chakra kármico” puesto que en la intimidad, tanto en la pareja como en la familia, hace generar situaciones y sentimientos muy profundos y de aprendizaje. Tiene influencia sobre el sistema nervioso, el sistema circulatorio y la temperatura del organismo, y da una perfecta armonía en el cuerpo, la mente y las emociones. Se relaciona con las características del agua como la fluidez, la falta de forma permanente, la movilidad y la entrega. Nos capacita para realizar viajes astrales o extracorporales. Da fortaleza, vigoriza el ánimo, anima el entusiasmo, estimula el sistema nervioso. En desequilibrio puede inducir al abuso desde las comidas, en demasía o en falta, abuso del s**o o impotencia, violencia y adicciones de todo tipo. Su mal uso produce histerismo o se buscan experiencias que reflejen intensidades de placer o de dolor.
• TERCER CHAKRA
Plexo Solar o ‘Manipura Chakra’
Función: Mente, poder personal, control, libertad propia.
Este ‘chakra’ alienta la capacidad intelectual, el desarrollo del conocimiento y el hemisferio cerebral izquierdo. ‘Manipura’ significa "ciudad de joyas". Se lo llama así porque es un centro de fuego, un punto focal que genera calor, es brillante como una joya, radiante con energía vital. Las vibraciones de las que se encarga esta rueda de energía se conceptualizan a través de las propiedades del elemento Fuego: calor, poder, fuerza, actividad, luz y purificación. Es el punto energético donde convergen diversos chakras, lo cual hace más complejas sus funciones, pero todas se relacionan en términos generales con nuestro centro de poder personal. Está asociado con el arquetipo del Guerrero Espiritual, aquél que sabe su misión, emite la energía, actúa y la lleva a cabo: “Soy el Arquitecto de mi propio destino”. Su color es Amarillo. Se encuentra en el “plexo solar” y está simbolizado por un loto de 10 pétalos. Se relaciona con las glándulas suprarrenales y el páncreas, bazo, con la digestión y comprende a los órganos involucrados en ella. Se relaciona con la capacidad de comprender bien las cosas. Fortalece nuestra voluntad y fuerza. Da dominio sobre el subconsciente e ilumina la mente. Da cordura, enciende iniciativas y talentos, y desarrolla en alto grado la prudencia. El mal uso del poder personal, el control, la ejecución y autoimagen es el estado que se refleja en su desequilibrio. La ira, el miedo, el odio y los celos son emociones destructivas retenidas por este vórtice no procesándolas, pudiendo originar cáncer, que carcome y puede corroer a todo órgano a excepción del corazón. Está relacionado con los procesos purificadores del cuerpo y la limpieza de toxinas.
• CUARTO CHAKRA
Chakra Cardíaco o ‘Anahata Chakra’
Función: Devoción, amor, compasión, fe, sanación.
Este ‘chakra’ es el centro de todo el sistema energético y se encarga de una de las energías más poderosas que operan en el ser humano: el amor. Es responsable de toda compasión y amor sin egoísmo, de la trascendencia y el discernimiento. Tiene relación directa con el rayo rosa. ‘Anahata’, en sánscrito significa “no golpeado, no herido”, quiere decir, en términos generales, “imposible de romper”, por tanto, el amor sería una fuerza tan noble y poderosa que nada podría contra ella. También se relaciona con el equilibrio y el bienestar, y promueve la regeneración, el nuevo crecimiento, la paz interior y la serenidad. En este punto convergen y se integran los tres chakras inferiores (que representan el ser material, vital e individual) con las energías superiores que dan una dimensión espiritual, mental y metafísica a nuestro ser. Es en este vórtice o rueda de vida donde se da una manifestación más sutil de nuestro carácter trascendente. Este ‘chakra’ está regido por el elemento Aire y su color es el Verde. Se encuentra a la altura del corazón y está simbolizado por un loto de 12 pétalos. Se relaciona con la glándula del timo y rige la parte baja de los pulmones, sistema respiratorio, corazón, espalda alta y piel. Cuando están todos los “pétalos” (rayos) activos estimula la vitalidad y actividad en el cerebro, tonifica el sistema glandular y activa la secreción interna. Estimula el sistema inmunitario y protege de enfermedades. Otorga la sabiduría divina, la estabilidad, la perseverancia, la paciencia y el equilibrio mental ante el sufrimiento o el placer. Se empieza a ser más objetivo. En desequilibrio, trae aparejados problemas cardíacos o circulatorios, especialmente hipertensión, y a nivel emocional trae como consecuencia la manipulación, inestabilidad emotiva y emocional: se reprime la expresión natural del amor y da sensación de vacío (ausencia de plenitud interior), el ser se vuelve prejuicioso. Desequilibrado se producen sensaciones de soledad, tristeza y melancolía. También se resiente la autoestima y la persona puede volverse inestable.
• QUINTO CHAKRA
Chakra Laríngeo o ‘Vishuddha Chakra’
Función: Habla, auto-expresión y crecimiento, creatividad, voz interior.
‘Vishuddha’ en sánscrito significa “muy puro”, esto es, “purificación”; o sea, la purificación lograda con el trabajo cumplido en los cuatro ‘chakras’ anteriores, que ha generado transformación, crecimiento, siendo el crecimiento una forma de expresión (ideas y energías dignas de ser expresadas). Este ‘chakra’ está en sintonía con nuestro ser metafísico y universal, y a menudo es definido como el centro del poder y "el más grande centro creativo en el cuerpo del hombre". Esto es así porque es su más grande centro de auto-expresión. Está relacionado con la comunicación, y la creatividad a través del sonido. Lo que implica que no tiene que ver con la charla sin contenido, sino con el lenguaje que expresa pensamientos con un propósito y con palabras cargadas de sentido, responsabilidad y elevada espiritualidad. Su elemento es el Éter, el más sutil y elevado de los elementos. De acuerdo con la ciencia yóguica el éter constituye el medio comunicante de los diferentes niveles de la existencia, es decir el sonido, así como la voz del Absoluto. Su color el Azul Celeste (también Azul Cian). Está centrado alrededor de la garganta y está simbolizado por un loto con 16 pétalos. Gobierna la glándula tiroides (glándula en la garganta responsable del metabolismo y el equilibrio corporal), el sistema respiratorio (nariz, garganta, oído, oído interno (clariaudiencia), laringe, tráquea, los aparatos bronquial y vocal, parte alta de los pulmones), el canal alimenticio y los brazos, e influye en la expresión, la comunicación y el oído. Favorece la sensibilidad ante el sonido y los sonidos de "otras dimensiones", es decir no físicos, sino intuitivos. Las personas activas en el uso de la voz, sean cantantes u oradores públicos, muestran un desarrollo mayor de este centro. Como desbalance del ‘chakra’ quinto se hace uso de palabras hirientes, se puede tener problemas en los órganos consecuentes o puede uno ahogarse en sus propias emociones, existe confusión y el ser se desintoniza. Este centro es responsable del rejuvenecimiento y la longevidad, y sus dolencias incluyen el vértigo, la anemia, alergias, fatiga y asma.
• SEXTO CHAKRA
“Tercer Ojo” o ‘Agñá Chakra’
Función: Intuición, percepción extrasensorial, trascendencia, sabiduría, conciencia universal, poder de la mente.
El sexto ‘chakra’ representa el poder de la mente. Es el ‘chakra’ del tiempo, de la percepción espiritual y de la luz. Significa “conocer por el entendimiento” o “centro de percepción”. Es la rueda energética relacionada con la razón, con las capacidades mentales y cognitivas, con la concentración, la memoria y el intelecto, es también el punto donde converge toda la existencia, el conocimiento universal y las leyes sagradas. Este centro pertenece al mundo del espíritu en donde residen los superiores y permanentes principios del hombre. El “tercer ojo” significa también un despertar a esa realidad mística que nos permite estar en sintonía con una fuerza trascendente y fluir con ella a través del desapego, la confianza, la intuición y el contacto con lo divino. Es el Mediador o Cristo Íntimo, y cuando nos religamos con él completamos la Cristificación. Este ‘chakra’ trasciende todos los elementos y su color es el Índigo (también el Violeta). Se encuentra ubicado en el entrecejo y tiene 2 divisiones compuestas, cada una en 48 “pétalos”, o sea, un total de 96. En el cuerpo físico, el “tercer ojo” gobierna la glándula pituitaria (hipófisis) –aunque también esta relacionado con la glándula pineal (epífisis)–, el cerebro, rostro, ojos, orejas, nariz, sistema nervioso y cerebelo. Este “ojo espiritual” percibe las cosas como son, sin los filtros, interpretaciones ni divagaciones de la mente y es el punto en nuestro ser que tiene la facultad de “ver” más allá de los sentidos. Es desde este centro energético donde tenemos acceso al punto de nuestro propio ser que forma parte del infinito y que nos lleva a niveles de conciencia superiores. Su funcionamiento se relaciona con la sabiduría universal, la facultad de creación artística, el desarrollo de facultades mentales, visión extraordinaria de cuerpos energéticos, las facultades psíquicas (telepatía, clarividencia, etc.), la comunicación a través de sueños, las visualizaciones o la comprensión de señales espirituales. El refinamiento de estas facultades puede llevar además al acceso a una sabiduría que va más allá de la experiencia personal y que se alimenta de una única fuente de conocimiento universal donde está todo el conocimiento humano y trascendente. Cuando se activan todos los rayos o pétalos, el individuo desarrolla la templanza, despierta ideas de dignidad, grandeza, veneración y sentimientos delicados, produce la clarividencia positiva. En su forma más elevada esta energía nos lleva a desprendernos de nuestro ego y a ser de nuevo Conciencia Pura. Su despertar nos conecta con el Intimo, otorga la evolución espiritual y el dominio del espíritu sobre la materia (Iluminación). Su desequilibrio hace que el ser sea ilógico, demasiado intelectual, distraído, provoca olvido y miedo al futuro, nuestra intuición estará mermada y tendremos dificultades para visualizar y proyectar. Es fácil que sigamos algunas ideas equivocadas y que nos embarquemos en proyectos que nos pueden causar perjuicio.
• SÉPTIMO CHAKRA
Chakra Coronario o ‘Sahasrara Chakra’
Función: Espíritu, trascendencia, sabiduría, plenitud, conciencia pura, conexión con la divinidad.
‘Sahasrara’ es el ‘chakra’ del sentido, el ‘chakra’ maestro que "controla" a los demás. Se encuentra ubicado en la parte superior de la cabeza (en la coronilla) y es el “loto de mil pétalos” en el que se manifiesta ampliamente la Divinidad. Su nombre significa “mil rayos [de una rueda]”, filtra la energía cósmica recibida distribuyéndola a los restantes. Está asociado con la alta espiritualidad y la devoción. Su vibración es de color violeta, pero tiene algunos tonos dorados (es un ‘chakra’ que vibra con altísima rapidez, hasta cubrir la parte superior de la cabeza pudiéndose ver en algunos casos un aura dorada, por esta razón es llamado “la corona de los santos”). También se asocia con el color blanco, que es la suma de todos los colores que existen. Se relaciona con la glándula pineal (epífisis) y rige sobre el sistema nervioso central y periférico, cerebro y cabeza. No entra en funcionamiento a menos que el individuo haya hecho un trabajo espiritual consciente y concienzudo. Cuando se activan todos los rayos, el individuo por primera vez entiende que la Creación no tiene límites y el hombre se hace uno con su Intimo; uno con su potencialidad. En este punto se convence que posee el poder de la Transmutación. La maestría a este nivel implicará la eventual trascendencia del propio Cuerpo Causal (Mental) [2]. En todos nuestros ‘chakras’ superiores hay una conexión con el universo, nos aproximamos a la sabiduría y estamos en contacto con un orden sagrado. Pero el séptimo ‘chakra’ completa el proceso, pues ya no estamos sólo en sintonía con el infinito, sino que nos lleva nuevamente a ser uno con él. Regresamos a nuestra verdadera esencia. Los centros sexto y séptimo están intrínsecamente ligados y ambos son los dos ‘chakras’ corpóreos que permiten la mayor conexión con esferas superiores de consciencia. Se encuentra en desequilibrio mientras se experimenta confusión, depresión, alucinación, un trauma profundo de origen emocional o físico, o fobias.
CHAKRAS INTERDIMENSIONALES
Existen cinco centros de energía fuera del cuerpo que están localizados en otras dimensiones del ser. Hay también un octavo, noveno, décimo, onceavo y doceavo ‘chakra’ que operan con o sin nuestra participación consciente, ubicados por encima del cuerpo.
Existen determinadas técnicas para el nivelamiento (alineamiento) de todos nuestros centros, entre ellas la cromoterapia, ejercicios psicofísicos, técnicas de visualización, meditación y vocalización, etc. En realidad todas estas técnicas colaboran para que nuestros centros o ruedas funcionen correctamente.
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NOTAS:
[1] El Cuerpo Etérico es el Cuerpo Energético; Vehículo del ‘Prana’ o Energía Vital. Su función es transmitir al Cuerpo Físico la corriente de vida y protegerlo de los bamboleos emotivos del Cuerpo Astral (el asiento de los deseos y pasiones animales). Desarrolla los centros energéticos o ‘chakras’. Si se separa del físico, se desfasan los ‘chakras’ de las zonas correspondientes al cuerpo físico y perjudica la salud del individuo.
[2] En el Plano Causal se halla encerrada la memoria de la Naturaleza, el verdadero y único registro. En el Cuerpo Causal residen las causas que se manifiestan como efectos en los planos inferiores; puesto que las experiencias de vidas pasadas acumuladas en el Cuerpo Causal, son el origen de la actitud general que asumimos hacia la vida, así como las acciones emprendidas.
(Compilación realizada con aportes propios y de otras fuentes).
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Publicado en:
Alianza Solar - La Reunión de los Hijos del Sol