03/06/2026
En esta ocasión emprendemos una nueva aventura en el parque arqueológico de Sa Morisca, en Calvia.
Para este tipo de actividades, es necesario un permiso administrativo.
El Parque Arqueológico Puig de sa Morisca está situado en Santa Ponsa en el municipio de Calvià en la isla de Mallorca, parte de la comunidad autónoma española de las Islas Baleares. Puig de sa Morisca es un cerro, conservado en 2002 como parque arqueológico. El parque tiene 35 hectáreas y está abierto al público.
El Parque Arqueológico del Puig de sa Morisca (Santa Ponça), de 45 hectáreas de superficie, alberga un rico patrimonio arqueológico, etnográfico, natural y paisajístico. Se trata del parque periurbano más grande del municipio, con 8 kilómetros de senderos, por los que podrás pasear y contemplar las vistas panorámicas de los alrededores de Santa Ponça, Son Ferrer y el Toro. Descubre la Cultura Talayótica, exclusiva de las Baleares, el asentamiento almohade y el lugar de la primera batalla de la conquista cristiana de la isla.
Además, el Parque Arqueológico cuenta con un edificio principal de 1700 m2 de superficie, en el que en un futuro se conservarán las colecciones arqueológicas procedentes de las intervenciones de los yacimientos del municipio en los últimos 60 años. Actualmente, se está trabajando en el diseño de la exposición permanente, con el lema Humans in contact. Durante el recorrido se podrán ver los diferentes tipos de contactos que existieron a lo largo de la historia de Calvià y en la que el Parque Arqueológico del Puig de sa Morisca ofrece una ventana única para acercarnos a ellos.
El Parque se encuentra abierto durante todo el año.
Podrás acceder a él de manera libre y gratuita.
El poblado prehistórico más importante de Calvià, con una intensa relación e intercambios en el mundo púnico que lo hacen un referente en las Baleares para entender las últimas fases de la preshistora de la región.
En la cima o "puig" de sa Morisca, a cuyos pies se extiende la población de Santa Ponça, se localizan los restos del poblado prehistórico más importante de Calvià. Creado en la Edad del Bronce Final (1300-800 a.n.e.), las vistas privilegiadas que le otorga la topografía hicieron que la zona fuera utilizada para funciones de vigilancia hasta la época contemporánea.
Las estructuras más importantes que se conservan son un las de defensa así como una zona de hábitat.En el momento de su creación el poblado formaba parte de una red de asentamientos que cubrían las costas de las Baleares para facilitar la navegación. En la Edad del Hierro (900-800 a.n.e.) se inició su fortificación con la construcción de un turriforme circular y pasó a ser ocupado de forma permanente. La zona propiamente de hábitat aprovechó una vaguada, amurallándose los dos flancos en los que no quedaba cerraba por las propias montañas. Durante el postalayótico continuaron las obras de fortificación con la construcción de nuevas torres. Ya en el siglo III a.n.e. empieza a perder importancia la necesidad de defensa y el poblado fue ampliado con viviendas fuera del perímetro de las murallas. Fue abandonado entre el cambio de era y el período almohade. El poblado jugó un papel fundamental como lugar de intercambio en época prehistórica, funcionando como redistribuidor de materiales hacia otros asentamientos vecinos. Las excavaciones han permitido documentar una de las concentraciones de materiales cerámicos importados más destacadas de Mallorca, con contactos con el mundo púnico. Además, también se han localizado restos de cerámica de época romana republicana y almohade.