Marisol Bohórquez

Marisol Bohórquez Pilates, Trx e hipopresivos; tres técnicas maravillosas para estar sano y fuerte. Alimentación consciente: saber de dónde viene lo que comes.

17/06/2026

Llevas meses entrenando fuerza.
Subiendo kilos, ganando músculo visible, sintiéndote más capaz.
Y a la vez, llevas meses con dolor cervical, lumbar, o con esa sensación de que el cuerpo te pesa cuando te levantas.
No entiendes la contradicción: si estás más fuerte, ¿por qué duele más?
La respuesta suele estar en un sitio que casi nadie revisa: la estabilidad de tu centro.
El centro — lo que en Pilates llaman powerhouse, en entrenamiento llaman core — no es una zona muscular concreta.
Es un sistema: Diafragma arriba, suelo pélvico abajo, transverso del abdomen al frente y multífidos detrás.
Cuatro estructuras que trabajan juntas para crear presión interna estable, que es lo que permite que la columna y las articulaciones reciban carga sin compensar.
Si ese sistema no funciona bien los pesos no se sostienen donde deberían.
Se sostienen tirando de las cervicales, comprimiendo las lumbares, sobrecargando el suelo pélvico.
La fuerza está muy bien.
Es de lo mejor que puedes hacer por tu cuerpo a partir de los 40.
El problema es entrenar fuerza encima de una base inestable: estás construyendo masa sobre una estructura que no la soporta.
La pregunta antes de añadir peso no es “cuánto puedo cargar”.
Es “qué pasa dentro de mi cuerpo cuando cargo”.
Si la presión sube a la cervical, si el suelo pélvico empuja hacia fuera con cada repetición, si la lumbar se queda comprimida en la última serie. ahí hay un aviso, no un logro.
Sígueme si entrenas fuerza y quieres dejar de añadir lesiones en lugar de añadir capacidad.

12/06/2026

·

Una alumna mía llegó al estudio antes de quedarse embarazada. No tenía un problema concreto. Quería preparar el cuerpo p...
10/06/2026

Una alumna mía llegó al estudio antes de quedarse embarazada.
No tenía un problema concreto.
Quería preparar el cuerpo para la etapa que sabía que estaba por venir.

Empezamos como empiezo siempre.
Por entender cómo respiraba.
Cómo se sostenía su centro.
Cómo se movía su pelvis.
La activación profunda del suelo pélvico, el diafragma, el transverso.

Antes que ejercicios, criterio.

Cuando se quedó embarazada no cambiamos el método, sino que lo afinamos.

El cuerpo va cambiando rápido en el embarazo y el trabajo se ajusta semana a semana.

Hubo una sesión donde le trabajé con una pelota el nervio vago y le solté el diafragma.
Y se puso a llorar.
Algo del cuerpo se había estado guardando durante meses, y esa tarde se desbloqueó.
A partir de ahí todo cambió.

Tuvo un embarazo del que ella misma habla como maravilloso.

Llegó al parto preparada, sabiendo cómo respirar, cómo se movía su pelvis, cómo apoyar el peso.
Salió del postparto entendiéndose y volvió a su trabajo a las pocas semanas, sosteniéndose, sin esa sensación de haberse perdido por el camino.

Esto es lo que pasa cuando el embarazo y el postparto se acompañan así.

Guarda este carrusel si estás embarazada o estás pensándotelo, y sígueme si nadie te ha acompañado así todavía.

08/06/2026

Sigues una cuenta para cada parte de tu cuerpo:

Una para el suelo pélvico.
Otra para la espalda.
Otra para dormir.
Otra para entender la menopausia.
Otra para los antojos.
Otra para las hormonas.

Lo guardas todo y lo vas leyendo.
Pero, al final del día sigues sin entender qué le pasa a tu cuerpo cuando todo eso se junta dentro de ti.

Hay un error en el planteamiento: SOBRA INFORMACIÓN y FALTA INTEGRACIÓN.
Tu cuerpo no solo es suelo pélvico, o glúteos, o dolores y hormonas.
ES TODO

Y como un TODO, no funciona a trozos: el suelo pélvico afecta a la espalda, la digestión afecta al descanso, la postura afecta a todo.

Y por eso las soluciones por separado dan resultados por separado.
O sea, ninguno sostenible.

La salida no es seguir a más expertas.
Es aprender a leer tu propio cuerpo: qué señales da, qué patrón se repite, qué cambia cuando ajustas una cosa o la otra.

Llevo 24 años ayudando a mujeres a lograr esto.

Sígueme para aprender a sostenerte y entender tu cuerpo de forma integral.

·

Esto es lo que hay.” Lo escuchaste de un traumatólogo. De una reumatóloga. Quizá de un fisio que ya no sabía cómo seguir...
05/06/2026

Esto es lo que hay.”
Lo escuchaste de un traumatólogo.
De una reumatóloga.
Quizá de un fisio que ya no sabía cómo seguir contigo.
Y saliste de la consulta con la idea de que tu cuerpo había llegado a su tope.
Lo que casi nadie te explica es la diferencia entre estructura y función.
La estructura es lo que se ve en la resonancia: una hernia, una artrosis, una pelvis rotada.
La función es cómo se sostiene esa estructura en tu día a día.
La primera no siempre se cambia.
La segunda casi siempre se puede entrenar.
Y entrenar la función no significa hacer más ejercicio.
Significa entrenar el sistema entero para que tu cuerpo deje de compensar mal alrededor del problema.
He visto a alumnas con hernias documentadas dejar de sentir el dolor en mes y medio.
No porque la hernia desapareciera, sino porque alrededor de esa hernia, todo lo que se podía entrenar se entrenó.
Y el cuerpo dejó de necesitar el aviso.
Si te dijeron que aprendieras a vivir con ello, hay otra conversación posible.
Sígueme para más miradas que el sistema no tiene tiempo de hacer.

03/06/2026

Cinco pastillas al día.
Es la cifra con la que muchas mujeres llegan a mí cuando ya han probado de todo: traumatólogos, rehabilitación, infiltraciones, fisios, programas online, suplementos.
Han hecho lo que el sistema les ha mandado y siguen con dolor.
Lo que pasa es esto.
El antiinflamatorio no resuelve la inflamación.
Bloquea la señal que el cuerpo emite para avisarte de que hay un tejido tensionado, una articulación mal posicionada o un patrón de movimiento que compensa donde no debería.
Tú dejas de sentirla, pero la causa sigue ahí.
Y como el aviso no llega, el cuerpo acumula más compensación encima.
A los seis meses necesitas más dosis.
A los dos años, otra pastilla más.
A los cinco, ya ni recuerdas cuál fue el dolor original.
La salida no es química, es estructural.
Reorganizar cómo te mueves para que los tejidos dejen de estar inflamados.
Ajustar lo que comes con criterio propio.
Cuidar el sistema entero como un solo organismo conectado.
En 24 años he visto a esa misma alumna que llegó tomando cinco pastillas dejar de necesitarlas en mes y medio. Y no solo eso: ganar fuerza, movilidad y autonomía.
Esto no va contra los médicos.
Va contra un sistema que tiene diez minutos por consulta y prefiere darte una pastilla que enseñarte por qué te duele.
Sígueme si llevas años con dolor crónico y nadie te ha enseñado todavía que se puede entrenar la causa, no solo silenciar el síntoma.

20/05/2026

Llevo 24 años trabajando como Marisol Bohórquez. Mañana hace 24 años empecé a entrenar a la primera mujer.
La semana que viene cambia algo importante.
El martes os cuento qué nace, por qué ahora, y para quién es.

Os abrazo 💜

Ayer coincidí con una de mis queridísimas alumnas en un restaurante y me presentó con muy buenas credenciales, a lo que ...
15/05/2026

Ayer coincidí con una de mis queridísimas alumnas en un restaurante y me presentó con muy buenas credenciales, a lo que yo corroboré.

Qué linda sensación esta que me embarga a nivel profesional.
¿Y sabéis por qué?

Porque me mueve el amor por lo que hago, porque tengo claro desde dónde lo hago.
Y los resultados que veo son de aportar una mejor calidad de vida, más que algo puramente estético.

Eso me nutre tantísimo que por fin no tengo síndrome del impostor. Por lo menos en esto no.

10/05/2026

Empezamos ya!!
Plazas limitadas. 📩 Escríbeme MAÏO por DM y te cuento todo.

Os abrazo 💜

Mujer, toma las riendas de tu autocuidado.En realidad, es más fácil de lo que pensamos.La clave está en el foco y el com...
07/05/2026

Mujer, toma las riendas de tu autocuidado.

En realidad, es más fácil de lo que pensamos.
La clave está en el foco y el compromiso.
Y también en entender que esto es algo a futuro, no una moda ni una solución inmediata.

Se trata de ir construyendo bases.
De integrarlo poco a poco y, sobre todo, de ir sintiéndote a ti misma.

Llevo 26 años trabajando con el cuerpo.
Un recorrido ya extenso que me ha enseñado a no creerme cualquier promesa vacía.
Y obviamente en el que he adquirido mucho conocimiento, pasando ya por varias etapas de mi vida.

Somos carne de cañón del marketing.
Es importante aprender que es lo que de verdad necesitamos para poder habitarnos con más paz.

Únete a mi reto de 3 meses.
Alimentación, entrenamiento y todos mis tips para que esto no sea un sacrificio sino que pueda convertirse en algo del día a día.

Dirección

Madrid

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Marisol Bohórquez publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Marisol Bohórquez:

Compartir

Categoría