01/09/2026
A veces me llegan muchas críticas porque no me gustan los llorones, los quejicas, los que siempre tienen una excusa para no mover el c**o. Yo no me permito esa disculpa, esa de gritar a los cuatro vientos que yo no he tenido la suerte de este o del otro; yo soy de los que se ponen a andar sin mirar a los lados, no por mí, sino por los que tengo alrededor: el ejemplo como idioma que entiende todo el mundo.
Posdata: a llorar a la llorería.