15/04/2026
Hoy me caigo.
Mañana… quizás también.
Pero hay algo que cambia, aunque no se vea: me caigo un poco menos.
La constancia no es hacerlo perfecto,
es volver a intentarlo incluso cuando el cuerpo tiembla, cuando no responde igual, cuando hoy no llegas donde ayer sí.
Porque el cuerpo no es una línea recta.
Es un diálogo.
Y antes de una postura “bonita”, hay muchas caídas, dudas y pequeños intentos invisibles.
Escúchate.
Respétate.
Y sigue.
Porque si permaneces…
llega.
yoga