13/09/2021
Vale, bien, darle a tu cuerpo alegría Macarena (lo habéis leído cantando ehhhhh, ejem, pongámonos serios). Darle gasolina (dame más gasoliiiiiiiiiina, tom… no... perdón).
Empiezo, llenar el depósito, darle combustible al cuerpo es una reacción natural al hambre. Cuando se trata de perder peso, sin embargo, se puede experimentar un conflicto entre lo que deberíamos darle para nutrirlo, lo que piensas que estaría bien darle y lo que acabas comiendo mientras ves tu serie favorita. Que por cierto, Selena es una de mis prefes, Friends y la gloriosa S*X IN THE CITY.
Vale, bien. Decidme una cosa. Cuando estáis delante de la nevera abierta, qué pasa por vuestra mente?
«No debo comer eso, engorda mucho.» «Hmmm. Me pregunto cuántos carbohidratos tiene». «Creo que debo comer esto porque es saludable, pero lo que realmente quiero es…»
Este enfoque de sana y insana / buena y mala / angel o demonio en la comida es común y contribuye a luchar con la comida y el peso, además te hace sentir mal cuando no comes lo que sabes que debes comer. Pffff que sensación tan mala la de arrepentimiento, siempre va seguida de unas ganas enormes de tirar la toalla, verdad?
La gente a menudo etiqueta alimentos como buenos o malos para ayudarse a tomar decisiones saludables, pero requiere mucho esfuerzo el evitar los malos alimentos y consumir sólo los buenos. Una de las mejores cosas que podemos trabajar para llevar una alimentación saludable es trabajar todos los días en nuestra fuerza de voluntad.
Recuérdate todos los días el motivo por el que quieres cambiar algo en tu vida. Ya sea perder peso, abrir un negocio, terminar una carrera…
Si tienes claras tus metas, tendrás claro el asumir el esfuerzo que conlleva.
Mi nota final sería: A QUÉ ESTÁS DISPUESTO A RENUNCIAR PARA CONSEGUIR TU META