17/08/2026
Caminamos al encuentro de pastoras en montaña, en altura, en la región del Bearne y nos abren una mirada más sensible hacia el rebaño.
Lou, cuida de sus 400 ovejas salvajes y nos cuenta que es un trabajo de contemplación, de escucha, paciencia y sensibilización con la energía del rebaño, porque solo ellas, las propias ovejas, saben lo que necesitan. Su cuadrilla de perros comportan el 40% del trabajo, son todos familia.
Anaís, curar al rebaño y observar su comportamiento es el día a día, hace falta conocimiento en muchas materias. Casi es ser parte del rebaño, correr entre los canchales mojados y entre la niebla es parte del pastoreo. Hay que vivirlo para sostenerlo.
Jean Louis, ordeña a mano a 400 🐑💤, dos veces al día, en la mañana y en la tarde, más de cinco horas al día, nos lo cuenta con sus manos curtidas pero muy fuertes a pesar de la edad.
Las ovejas siguen buscando pasto... Parece que llegan las tormentas con descarga de agua que favorecerán a esta gran comunidad!