07/06/2026
Cuando era niña no imaginaba que iba a vivir del baile.
Que el cuerpo iba a ser mi pasaporte para recorrer el mundo. Que me subiría a escenarios que ni me atrevía a soñar.
Que un día habría gente que querría aprender de mí.
Y lo tampoco imaginaba es que muchos días lo daría por sentado. Que me quejaría del cansancio, de las “injusticias, de que las cosas no salieran como yo esperaba, de la falta de apoyo y recursos…
A veces se me olvida que toda esta vida que a veces critico era el sueño imposible de aquella cría que solo quería bailar.
Hoy intento mirarme con sus ojos.
Si tú también te olvidas de lo lejos que has llegado, quédate por aquí. Te lo recuerdo más a menudo.