21/09/2019
Estamos inmersos en un mundo materialista, egoísta y consumista. El hombre y la mujer contemporáneo se están creando, cada vez más, unas necesidades que difícilmente pueden satisfacer. Esta frustración se transforma en agresividad, que la ponen de manifiesto mediante conductas violentas tanto en casa como en cualquier otro sitio.
También son causas desencadenantes algunos casos de inmigración, desempleo y drogodependencia, que desgraciadamente tienen que recurrir a la violencia, en muchos casos, para poder sobrevivir.
Todos estos factores y algunos más, contribuyen a que el ciudadano/a se sienta inseguro/a, ya que no dispone de toda la seguridad que la sociedad demanda.
El conocimiento y dominio de la Defensa Personal aumenta considerablemente el grado de seguridad subjetiva de la persona, toda vez que es consciente de su capacidad de reacción ante una posible amenaza.
“El que mejor vence a un enemigo es aquél que triunfa antes de que las amenazas de éste se concreten”.(El arte de la guerra) (Sun Tzu)
Es de dominio público el gran número de agresiones que están recibiendo las mujeres últimamente. Los medios de comunicación, prensa, radio, televisión, nos sorprenden cada día con noticias e imágenes escalofriantes: agresiones, violaciones, secuestros, malos tratos, etc…
El método de Defensa Personal Integral, tanto masculina como femenina pretende proporcionar al hombre y a la mujer, que lo practica asiduamente, unos conocimientos de combate, técnicas concretas para repeler posibles agresiones, preparación física y psicológica que le hará sentirse seguro/a ante una amenaza, y con grandes posibilidades de éxito para superarla.
Hay que resaltar que la práctica de este método, contribuye al desarrollo de la decisión y el valor.
"Ante una agresión no existe el pequeño, ni el débil, ni el fuerte, edad o s**o, sólo cuenta la decisión, el valor y los conocimientos del combate". (J. M. García)