21/07/2026
Después de haber estado casi una década sin hacer deporte, volver a empezar hace 4 años no fue precisamente divertido.
Las agujetas parecían una enfermedad nueva, el cardio me recordaba constantemente mi edad y mi cuerpo tenía una curiosa habilidad para almacenar cualquier delicia procesada en forma de grasa “solo por esta vez”. 😂
Al final no hay ningún secreto, ni genética ni atajos mágicos.
Solo entrenar cuando apetece… y, sobre todo, cuando no apetece.
Comer bien la mayoría de los días (que tampoco somos monjes 😜), descansar lo mejor que se pueda y seguir adelante aunque los resultados tarden en llegar.
Ya pinto canas y aún me queda muchísimo por mejorar, pero si algo he aprendido es que la disciplina siempre acaba ganándole a la motivación.
Porque la motivación va y viene. La disciplina se queda.
Si esta publicación sirve para que una sola persona deje de pensar “ya es tarde para mí”, habrá merecido la pena.
Con disciplina, paciencia y constancia, casi todo es posible.
PD: Las agujetas siguen llegando con la misma ilusión que el primer día… ellas nunca fallan. 💪🏽😂