03/07/2026
Queda muy natural cerrar con una invitación a cambiar el foco hacia lo que sí está bien. Aquí tienes el texto final:
Las buenas noticias:
Estamos vivos.
Si leemos esto, es que respiramos.
Algo de amor tenemos.
Algo de salud tenemos.
Algo de esperanza albergamos.
Tenemos inteligencia y razonamiento.
Tenemos alguna persona que nos quiere o, al menos, nos soporta.
Tenemos el sol y la luna (eso no nos lo pueden quitar).
Tenemos calor y frío, sequía y lluvia, y la abundancia de la tierra.
Tenemos el poder de sonreír, aún a pesar de TODO.
Podemos elegir cómo vemos el mundo, a pesar del machaque del miedo y la preocupación de los medios.
Podemos elegir optimismo ahora.
Hay palabras simples que sanan y son, en nuestro idioma: gracias, perdón, te amo, paz, amor, comprensión, unión.
Hay cosas maravillosas como la tribu, el yoga, la meditación, un huerto o un pedazo de tierra o mar, que tienen el poder de curar y alegrar el alma.
Y ahora te leo.
Cuéntame en los comentarios una buena noticia de tu vida, por pequeña que sea, y algo por lo que hoy des las gracias.
A veces, compartir lo bueno también es una forma de cuidarnos entre todos.
Creo que ese último cierre mantiene muy bien tu forma de comunicar: sencillo, cercano y esperanzador, sin sonar forzado.